lunes, junio 19, 2006

En la nueva casa de las caras de Belmez, hay algunas falsas, seguro.

O eso dice Pedro Amorós.

Pero, por supuesto, si hay algún sospechoso de esa falsificación, es Francisco Máñez, o alguien enviado por él. Ni Amorós ni la SEIP (o como se llame) tienen responsabilidad alguna, porque, dice, Amorós, el firmó un papel el 5 de diciembre (con fecha posterior, pero se firmó ese día, dice), en el que no se hace responsable de que pueda aparecer alguna cara “falsa”.

Asegura Amorós que un día, después de aquello, apareció un “carón” que estaba para él evidentemente pintada en el suelo utilizando aceite. Según Amorós, la influencia de Máñez al hablar de aceite, tuvo algo que ver con que alguien acudiera allí con aceite a “reforzar una cara para que se viera más”. Aunque, dice, que pudo ser “perfectamente, Paco Máñez o cualquier enviado por él para que falsificase aquellas caras” para echarles el “muerto encima”. Y dice que eso lo intuye porque no ha salido quien hizo esas caras.

Curioso razonamiento. Como no sabemos quien hizo las “caras falsificadas”, podemos decir que “perfectamente pudo ser Máñez”. O quien nos pete, claro. Es, como digo, una manera muy curiosa de razonar, pero no nueva, ni mucho menos. Para esta gente, del mismo modo que Máñez puede ser el autor de ese fraude, porque no se sabe a ciencia cierta quien fue, las demás caras son paranormales, pues no se sabe a ciencia cierta que sean normales. Esa es la base de la confianza en que las caras de Bélmez, nuevas o antiguas, son un fenómeno paranormal, que no se sabe a ciencia cierta que sean normales. No les importa que pudieran ser fruto de fenómenos bien pedestres, incluido el fraude, o se demuestra a ciencia cierta cómo se realizaron esas caras o son paranormales.

Por cierto, no aparece por ninguna parte la “ciencia cierta” que confirme que el “carón” fuera una falsificación, pero eso no es problema para Amorós: son normales y falsificadas. No hay, que yo sepa, ninguna explicación para que si una cara está formada por agua o humedad no deba concluirse el fraude, pero si, si hay aceite. Pero así parece ser, si aparece aceite, son falsas, si solo hay agua, no. Habrá que investigar, digo yo, por qué los “entes pintores” son tan hidrofílicos como oleofóbicos.

Curioso que quien demanda a otro por acusarle de estar relacionado con un fraude haga exactamente aquello que considera que debe acabar en los tribunales. Acusar en un medio público de falsificar caras.

¿Será que es privilegio de los “himbestigadores”?

Al menos, Guillermo Núñez intenta parar una acusación probadamente falsa contra Pedro Gimeno y Lola Cárdenas que intenta colar Paco Lucha respecto de los famosos “gusanitos” de Bélmez insinuando alguna relación de "intento previo". Aunque, dice, el guarda las pruebas de aquello, que son suyas, leche.



Pueden escuchar a todo esto en el programa del espacio de radio "Nostromus" titulado "Pedro Amorós al desnudo" de junio de 2006.

sábado, mayo 20, 2006

Código Da Vinci: ¿Secreto a voces?

Casi lo consigo. Escapar a escribir algo sobre “Él Código Da Vinci”, quiero decir. Pero no, esta es mi propia aportación a la “polémica”,breve y nada original, pero aportación al fin y al cabo.


No he leído el libro, me lo desaconseja mi sentido común, la mucha lectura pendiente acumulada y las críticas de quienes si la han leído. La crítica a la película, calificada por algunos como “de serie B” y que en una escena supuestamente dramática, aquella en la que se desvela la verdadera identidad de algún protagonista de la trama, haya causado una explosión de risas en la sala de proyección, y que, aún así, afirme que no es tan mala como el libro, terminan por convencerme de que sería una pérdida de tiempo.


Pero conozco, como todo el mundo, la “tesis” principal de la obra. La supuesta verdad por la que la Iglesia Católica mata y que fué supuestamente codificada por Leonardo (el tal Brown se refiere a Leonardo como Da Vinci, en contra de toda tradición y en favor de la costumbre anglosajona de llamar por el apellido, que en el caso de Leonardo no siquiera es eso, sino el lugar de su nacimiento).


A saber, que el cenácolo de Leonardo muestra a una mujer, que sería María Magdalena, que no se ve el cáliz por ningun parte y que las figuras de Jesús y la femenina forman una gran M.


De ahí saca Brown su historia, aldecir de muchos tomada prestada, y que también difunde Javier Sierra en uno de sus libros. Que el cuadro cuenta la historia de que Jesús estaba casado con María de Magdala, que tuvo hijos con ella y que, por tanto, ella era el Santo Grial depositario de la sangre de Cristo. Que esta huyó a Francia donde sus hijos fundaron una dinastía de reyes, la merovingia.


En esta entrada me centraré- muy poco, la verdad, estamos casi al final de lo que escribo- en las afirmaciones acerca del cuadro de Leonardo, excepto en la tercera, aquella de la gran M, pues me parece realmente ridícula y traída por los pelos. Así, respecto de la figura de aspecto femenino y la ausencia del cáliz, los expertos en Arte se han hartado de pedir que se inserte la obra en el contexto de los “tipos” de la época para comprobar que a San Juan se le repsenta frecuentemente con aspecto femenino, para acentuar su juventud, y que no es raro que falte el cáliz.


Es frecuente, como digo, esa petición, pero es mucho más rara la inclusión de alguna referencia y no he encontrado ningún sitio web, página o blog que mostrara alguna imagen. Me tocó buscarlas. Y me dije que no sería mala idea incluirlas en paranormalidades. Puede servir de ayuda a quienes, como yo, echaban de menos alguna imagen sobre los “tipos” artísticos que mencionan los expertos. Y eso he hecho.


Por lo que yo he visto y ustedes pueden comprobar, es cierto. Antes, durante y después del tiempo de Leonardo, a Juan se le representa con aspecto claramente femenino y en muchos cuadros falta el cáliz. Así que parece que Leonardo no era “Gran Maestre” de nada (que, digo yo, debería ser prior, que es el máximo cargo en un priorato) o el poder estaba muy compartido en esa sociedad, so, simplemente, Brown está equivocado.


Desde luego, esta galeria no es exhaustiva, hay muchos más cuadros de la época, de las anteriores y posteriores con el mismo tema, y yo mismo guardo unos cuantos ejemplos más.


Sin más, las imagenes.

La primera, la última Cena de Leonardo. Después varios ejmplos anteriores, contemporáneos y posteriores a su obra.











viernes, mayo 12, 2006

Un amigo de los ETs y los escépticos


En una lista de correo, Arkantos, seudónimo del administrador del sitio web “Mistery Planet”, un delirante partidario de la hipótesis de que estamos siendo visitados, secuestrados y manipulados por extraterrestres, expone lo que él considera que es el pensamiento y el actuar escéptico, que el llama “debunker” pues, como viene siendo habitual entre quienes de escépticos no tienen ni la idea de qué pueda significar, gusta de llamarse “auténtico escéptico” Es parte de una reacción desmesuradamente absurda ante el hecho de que uno de los administradores de la lista, José Antonio Roldán, ha considerado oportuno mandar el contenido de la revista “El Escéptico Digital” para la consideración del mismo. Algo que, al parecer, ha enfadado sobremanera a Arkantos y ha motivado un ataque con caracterización psicológica aficionada incluida por parte de este hombre a los “debunker”·

Por ser algo generalizado este desconocimiento del significado del ser “escéptico” así como esta clase de caricaturización del pensamiento y obrar de quienes así nos consideramos, copio a continuación su mensaje en la lisa así como mi respuesta al mismo. La próxima semana intentaré un acercamiento histórico al escepticismo y su evolución en esta bitácora.

En negrita los párrafos de Arkantos y, con cada uno de ellos, mi propio comentario ligeramente adaptado para su publicación en paranormalidades:


Pero oye, recordemos algunos de los versículos de la Biblia de la que sacas tus palabras, con esto PROBARÉ aquello que dije antes de que todos los debunkers (escépticos fanáticos negacionistas) usan exactamente SIEMPRE los mismos ardides:

Primero deberías probar que existe una "Biblia" del debunker, al tiempo que intentas comprender que ante las mismas falacias no cabe sino la misma respuesta. Vamos que si alguien dice que dos y dos son cinco solo encontrará la misma respuesta: mentira. Con un poco de cultura general vas más que sobrado. A no ser, claro está, que en tu obnubilada forma de entender el mundo, un texto escolar y un sencillo libro de lógica argumentativa sean equivalentes a "Biblia", cosa que explicaría muchas cosas.

Evidentemente, esto es todo inventado y constituye una conocida falacia lógica, la de "El hombre de paja" algo que no parece perturbar a los vende misterios como tú. Pero puede ser divertido contestar a algunos de los puntos de esta increíble mezcla de despropósitos e ignorancia de las elementales leyes de argumentación:

Debunkeando Inteligencia Extraterrestre

a.. Indique que un objeto volador "no identificado" es sólo eso, y no puede ser automáticamente asumido como extraterrestre. Haga esto haya o no haya sido asumido como extraterrestre por alguien involucrado.

Desde luego, es evidente que algo no identificado permanece sin identificar, y que llamarlo “evidencia de naves extraterrestres” es pretender identificarlo. Pero no es cierto que el “debunker” haga nada parecido a lo que sugiere Arkantos en la segunda frase.

b.. Iguale las leyes de la naturaleza con nuestro actual conocimiento de las leyes de la naturaleza. Entonces etiquete a todos los conceptos como antigravedad o desplazamiento interdimensional como meras suposiciones porque "la ciencia de hoy día no puede explicarlo, entonces no puede existir". Entonces, si una nave anómala es reportada por haberse desplazado silenciosamente, por haber hecho giros en ángulo recto a velocidades supersónicas y luego desaparecer instantáneamente, usted puede sumariamente desechar el reporte.

Ejemplo de incomprensión del verdadero argumento escéptico, cosa que abunda en el escrito. En realidad sería así: Si algo contradice nuestro actual conocimiento de las leyes de la naturaleza, no deseche estas y la sólida evidencia que las avala solo porque alguien reporte haber visto cosas que las desafían. Recuerde los límites de los órganos sensoriales humanos y el rango del testimonio frente a la experiencia repetida.

Yo se lo que vi.

Yo se lo que vi II.

Distinga entre hechos y suposiciones. Por ejemplo, la antigravedad y los desplazamientos ínter dimensionales no pasan de elucubraciones. Las hipótesis que precisan de bases especulativas son especialmente frágiles, como nos demuestra sin ninguna duda la historia del pensamiento.

c.. Declare que no hay prueba de que la vida pueda existir en el espacio exterior. Como la mayoría de la gente todavía se comporta como si la Tierra fuera el centro del Universo, usted puede tranquilamente ignorar el hecho de que la Tierra, la cual ya está en el espacio exterior, tiene abundante vida.


Muy divertido. Pero falso, claro. En primer lugar ningún debunker, y menos yo, ha afirmado semejante cosa. Segundo, son, precisamente, los debunker quienes más han insistido en desplazar al hombre y su mundo de la posición central. Tercero, son, más que nadie, los que creen que nuestro mundo tiene algún interés para atraer el esfuerzo de civilizaciones extraterrestres los que colocan a la Tierra y al ser humano en una situación especial en el Universo. Junto a aquellos que no lo creen, claro, pero tienen interés en que se crea y, estos si, aprovechan la tendencia humana a sentirse especial de algún modo.

d.. Apunte que el programa oficial SETI asume por adelantado que la inteligencia extraterrestre puede sólo existir años-luz de distancia de la Tierra. Tome esta asunción a-priori como prueba conclusiva; entonces insista que esto invalida todos los reportes de contactos ET en la Tierra.

Es falsa esa afirmación acerca de las asunciones del SETI. Es evidente que la velocidad de la luz hace que si una civilización se encontrara a menos distancia, ya habría sido detectada. El SETI solo racionaliza sus limitados recursos. No se trata de una mera detección, sino de una búsqueda activa, lo cual exige un rango de actuación muy alejada.

Los reportes de contactos ET en la Tierra se invalidan por razones diferentes, como sabe cualquiera que realmente conozca la actitud debunker, que se corresponde punto por punto con las conclusiones de la Teoría del Conocimiento, esa gran desconocida entre los amigos de ET.


e.. Si se presenta fuerte evidencia para el accidente de un OVNI o algún caso similar, provea miles de páginas de información detallada acerca de proyectos militares anteriormente secretos que puedan concebiblemente responder por eso. Cuanto más voluminosa sea la información, menor es la necesidad de demostrar cualquier conexión entre el evento reportado y el proyecto militar.

Este caso sigue siendo hipotético, jamás se ha presentado ningún tipo de evidencia que cumpla esas condiciones. Pero la forma correcta de actuar en ese caso no es la que fantasiosamente y maliciosamente asigna Arkantos. Descarte que los "restos" no puedan corresponderse con artefactos humanos antes de cometer la barbaridad de llamar "evidencia" a lo que no es más que una interpretación apresurada de unos objetos. Considere las probabilidades respectivas de ambas posibilidades:

1. Restos de un proyecto militar secreto, por muy posible que sea la eventual dificultad de establecer de manera absolutamente certera la conexión, como arteramente exigen los amigos de ET

2. Evidencia de una nave accidentada, considerada "incontrovertible" a pesar de su precariedad, basada en supuestos razonamientos que desafían toda norma argumentativa. En este caso no se exige "certeza" absoluta.

f.. Cuando alguien produce la pretendida evidencia física de tecnología extraterrestre, apunte a que ningún análisis puede probar que su origen es extraterrestre; a fin de cuentas, puede ser producto de un perfectamente ordinario ultra secreto laboratorio subterráneo gubernamental. La única excepción sería la evidencia obtenida de un aterrizaje en el césped de la Casa Blanca (la única circunstancia universalmente aceptada por generaciones de escépticos como concluyente certificado de origen extraterrestre).

Cierto, hasta ahora toda la evidencia física de tecnología extraterrestre ha sido "producida". Manufacturada, podríamos añadir. Ante la caricatura de Arkantos, que pretende esconder tras ella la triste realidad de que esos "productos" son perfectamente explicables sin recurrir a cabezudos grises, considere cual sería una verdadera evidencia.

g.. Si fotografías u otro medio visual mostrando fenómenos aéreos anómalos han sido presentadas, discuta que como las imágenes pueden ser actualmente manipuladas en forma digital, no prueban nada. Afirme esto sin importar la cantidad del material o las circunstancias de su adquisición. Insista que cuanto mejor sea la calidad de una foto de un OVNI, más grande es la posibilidad de un fraude. ¡Las fotos que han pasado todas las pruebas conocidas pueden ser tenidas entonces como las más perfectamente fraudulentas de todas!

En el hipotético caso de que una imagen hubiera "pasado todas las pruebas", cosa que hasta ahora no ha ocurrido y que los Arkantos de este mundo no consideran necesario, como se ve en su caricatura anterior- para estos héroes de la humanidad, o se descubre de manera indubitable el fraude o este está descartado, a pesar de que se ríen de la exigencia de la misma indubitabilidad en el caso de sus razonamientos claramente defectuosos- tendríamos una prueba de algo anómalo, jamás de que unos seres grises con enormes cabezas pilotan esos objetos. Afortunadamente, solo ese reducto irracionalista de firmes defensores de visitantes abandonan toda precaución ante la posibilidad de fraude fotográfico- a no ser, claro, que los "hilos" sean bien visibles, pues son fanáticos, no tontos- y conceden un rango mayor a sus especulaciones fantásticas.

Recuerde: Si una fotografía o película muestra algo aparentemente anómalo, esto no puede ser considerado automáticamente una evidencia de nada, sobre todo si se tiene el descaro de exigir certeza absoluta al resto de posibilidades. Se llama jugar sucio. Evalúe las distintas pòsibilidades en un mismo nivel de exigencia.


h.. Discuta que todos los reportes de humanoides extraterrestres deben ser falsos porque la evolución de la forma humanoide en la Tierra es el resultado de un número infinito de accidentes en un entorno genéticamente aislado. Evite responder a la lógica proposición de que si visitas interestelares han ocurrido, la Tierra no puede ser considerada genéticamente aislada en primer lugar.

Piense que aquí, en la Tierra, las especies se definen por su respectivo aislamiento genético. Aún así, el parentesco interespecies terráqueas- el parentesco entre un paramecio y su vecino del quinto derecha, por ejemplo- es enorme comparado con el que se puede esperar de una especie sin relación alguna con la vida terrestre. Y dado que, como ni el mismo Arkantos se atreve a negar, la evolución hacia la forma humanoide es, en gran parte accidental y circunscrita a los nichos ecológicos terrestres,- un chimpancé, un orangután o un gibón tienen forma humanoide- a los amigos de los cabezones les queda solo proponer especulaciones “ad hoc” para salvar esta enorme dificultad. De este modo, los ET aportaron, según estos enemigos de toda lógica, la forma humanoide a nuestros parientes simiescos así como a nuestros antecesores comunes. Esta gente llama "lógico" a este discurso, a pesar de que los mecanismos evolutivos dan cuenta de todo esto de manera mucho más sencilla, elegante y acorde a la evidencia.

i.. Discuta que los extraterrestres harían o no harían, deberían o no deberían, pueden o no pueden comportarse de determinadas formas, porque tal comportamiento sería o no sería lógico. Base sus nociones de lógica en como los extraterrestres se comportarían o no se comportarían. Como los terrestres se comportan en todas las formas, puede teorizar cualquier tipo de comportamiento que se ajuste a sus argumentos.

No permita que los manipuladores pro-grises intenten hacer de la lógica algo local, circunscrito al ser humano. Solo lo harán cuando les interese. En otras circunstancias, usarán la lógica "humana" para explicar que si un objeto hace determinadas cosas, debe ser esto o lo otro o no puede ser lo de más allá. En ese caso, serán amigos de la lógica universal más allá de toda duda. Ahora bien, si un comportamiento es antilógico, hablaran, como hace Arkantos de "diferentes maneras de actuar.

j.. Estereotipé los dichos sobre contactos de acuerdo con escenarios simplistas que estén bien establecidos en la imaginación colectiva. Si un contacto ET reportado parece no haber tenido consecuencias negativas, sarcásticamente acuse al contactado de creer devotamente que "¡ETs benévolos han venido a salvarnos mágicamente de autodestruirnos!" Si alguien dice haber sido traumatizado por un contacto ET, descártelo como "un clásico caso de histeria". Si los contactados remarcan la esencial humanidad y limitaciones de ciertos ETs que dicen haber conocido, pregunte "¿por qué estos seres omnipotentes no han ofrecido resolver todos nuestros problemas por nosotros?"

Haga preguntas, trate de que se resuelvan contradicciones e incoherencias. No olvidé que son ellos los que hablan de comportamientos concretos y quienes pretenden integrarlos en planes concretos. Si puede, haga ver de manera cómica esas incoherencias, una carcajada vale más que mil silogismos a la hora de mostrarlas.

k.. Cuando testigos reticentes de un encuentro dan un paso al frente, acúselos de "buscar fama" indiscriminadamente con sus extrañas historias.

No deje de considerar esa posibilidad, de hecho, así se ha mostrado en muchísimos casos y esa es una de las más poderosas motivaciones humanas. Recuerde casos parecidos en otros ámbitos, por ejemplo, en el mundo del corazón y los famosos.

l.. Pregunte porqué los supuestos contactados y abducidos no han recibido infecciones alienígenas. Rechace como "absurda" toda evidencia médica que sugiera que tal cosa pudo, de hecho, ocurrir. Categorice como "pura ciencia-ficción" la idea de que el entendimiento sobre inmunología de los alienígenas pueda estar más avanzado que el nuestro, o que los microorganismos alienígenas puedan estar lo suficientemente limitados en sus habilidades para interactuar con nuestros sistemas biológicos. Sobre todo, deseche cualquier cosa que pueda resultar en una investigación del asunto.

Recuerde que "pudo ocurrir" equivale a "pudo no ocurrir", no aporta nada. Lo que decide en uno u otro sentido no son los "pudo" o "no pudo" sino los "fue" o no "fue" y para ello se precisa evidencia. Juegue a su juego, idee más "pudo" que resalten que, como poder ser, todo puede ser o no ser, y que, en definitiva, lo más probable y por tanto razonable es de superior rango a los "puede" "quizá" y a "lo mejor" de este mundo. El conocimiento retrocede con cada paso falso, de ahí la evidente necesidad de la cautela en la que se basa todo nuestro auténtico conocimiento. No desprecie las lecciones duramente aprendidas incorporadas a nuestras actuales y fructíferas metodologías gnoseológicas.


m.. Viaje a China. Al regresar, reporte que "nadie allí me dijo haber visto OVNIs". Insista en que eso prueba que no hay reportes de OVNIs fuera de los países cuya población está sobreexpuesta a la ciencia ficción.

La antropología y la sociología pueden, y de hecho lo hacen, aportar elementos de juicio adicionales. La difusión geográfica y temporal similar a la de otros mitos es un elemento relevante a considerar en el conjunto de la discusión. Esto realza, como es lógico, el vacío argumental que ofrecen los partidarios de los hombrecillos grises y explica el horror a la introducción de esos ámbitos en la discusión.


n.. Cuando la regresión hipnótica haya rendido testimonios de contactados en casos separados y completamente independientes, argumente que la hipnosis es probablemente poco confiable, y es siempre inútil en manos de practicantes no acreditados. Asegúrese de agregar que los sujetos deben haber tenido contacto con la literatura de contacto-ET, y que, cualquiera sean sus credenciales, los hipnotistas involucrados deben haber hecho preguntas guiadas.


La hipnosis no es solo poco confiable, es definitivamente inútil para extraer supuestos recuerdos. Las evidencias de ello son absolutamente sólidas. Elizabeht Loftus es un ejemplo de investigadora en el campo de los falsos recuerdos que puede ayudarle a evaluar la evidencia de ello. http://faculty.washington.edu/eloftus/

A la hora de enfrentar la posibilidad de que alguien bajo hipnosis "recuerde" casos que olvidó con la de que el "terapeuta" sugestione, junto a la difusión de literatura de contacto, es preciso conocer la incidencia real de estos últimos elementos. Descartarlos alegremente en favor de su asentimiento a la primera posibilidad- que después de todo no tiene en su favor más que los mismos relatos-es enfrentar desnudo la ciencia y el más elemental sentido común.


o.. Si alguien dice haber sido impactado emocionalmente por una experiencia de contacto, señale que las emociones fuertes pueden alterar las percepciones. Por lo tanto, los recuerdos del sujeto deben ser completamente carentes de confianza.

Desde luego, en situaciones de tensión emocional, la percepción se ve afectada. Es un hecho establecido desde hace mucho tiempo. Esto es suficiente para que tenga su peso en la balanza a la hora de considerar el mero testimonio en esas situaciones. Citar meramente esos testimonios no aporta nada por sí mismo, a pesar de que esto deje en evidente desnudo las "evidencias" incontrovertibles aportadas.

p.. Mantenga que no puede haber un encubrimiento gubernamental de la cuestión ET. pero que existe por ¡legítimas razones de seguridad nacional!

Deje bien claro que es un hecho que los gobiernos intentan mantener secretos, en ocasiones por buenas razones, pero que raramente lo consiguen. La historia de escándalos políticos es ilustradora a estos efectos. Pero la mera existencia de esa posibilidad- que los gobiernos puedan ocultar de manera efectiva cualquier secreto- no puede ser alegada como argumento en favor de nada. Lo oculto no se conoce. Han existido y existen abundantes políticos favorables a la hipótesis ET y ninguno de ellos ha podido jamás presentar evidencia alguna de ocultamiento de un hecho semejante.


q.. Acuse a los teóricos de la conspiración de ser ¡teóricos de la conspiración y de creer en conspiraciones! Insista en que sólo teorías *accidentalistas* pueden explicar posiblemente patrones repetidos organizados de actividades de supresión, negación y desinformación.

Ponga de relevancia que la "teoría de la conspiración" no puede ser un recurso general, sino concreto y basado en evidencia. El olvido de este hecho, y el uso de esa forma de argumentación de manera ad hoc se ha generalizado como recurso habitual hasta el punto de que la expresión "teórico de la conspiración" se aplica a quienes así obran. Es un argumento de peso, sostenido incluso por muchos partidarios OVNI, que la negación, supresión y desinformación forma parte de una "conspiración" que no es específicamente OVNI, sino que se instrumentaliza habitualmente en el intento de mantener otros secretos, generalmente de tipo militar, afectados por supuestos eventos OVNI. La teoría conspirativa OVNI, en el sentido de que se oculta la visita extraterrestre como hecho, debe proveerse de evidencia concreta.

r.. Si ocurriera el peor de los escenarios (por ejemplo, uno donde la inteligencia extraterrestre es aceptada de repente como un misterio global de proporciones milenarias) sólo recuerde que el público tiene poca memoria. Simplemente tómelo como una "victoria para el método científico" y diga despectivamente, "Bueno, todo el mundo sabe que este es un asunto significativamente monumental. ¡De hecho, mis colegas y yo hemos estado comentando esto por años!"

Llevan años esperando algo así, y todo indica que la espera puede ser eterna. En todo caso, la presencia de evidencia de visitas extraterrestres no haría sino dar la razón a quienes la exigen. Solo en ese caso puede afirmarse que se produce. Es típico de los partidarios de los grises pensar en términos de "victorias" y "derrotas" en lo que no es más que la permanencia en forma moderna del pensamiento mágico que nos trajo a duendes y hadas y que ha vestido a esos graciosos enanitos de gris.

martes, mayo 09, 2006

El primer antidarvinismo en España.

En estos días de actualidad para la “resistencia” anti-darvinista, me permitirán una pequeña reseña de los primeros avatares de la evolución en España.

La teoría de la evolución por medio de la Selección Natural de Darwin llegó a España el mismo año de la publicación de “El Origen de las Especies”, 1859, de la mano de Rafael García Álvarez, catedrático de Historia Natural del Instituto de Granada en su “Nociones de Historia Natural” (1859).

Ese mismo año y siguientes, otros destacados profesores, como Antonio Machado Núñez, abuelo del poeta, catedrático de Historia Natural de la Universidad de Sevilla , e instituciones como la Sociedad Antropológica Española y la Sociedad Española de Historia Natural, se encargaron de difundir la teoría de Darwin en nuestro país. No sin polémicas.

Agrias polémicas, según cuentan algunos cronistas. Cuenta el doctor Carracido en su libro “Estudios histórico-críticos de la Ciencia española”:

"con el mismo valor que se venían discutiendo la soberanía nacional y la separación de la Iglesia y el Estado, empezó a discutirse en los círculos intelectuales la mutabilidad de las especies y el origen simio del hombre, no siendo raro oír a grupos de estudiantes, en sus pasos por la Herradura, por la Rúa del Villar o por el Preguntoiro, disputar acerca de la lucha por la existencia, de la selección natural y de la adaptación al medio, invocando los testimonios de Darwin y de Haeckel"

En 1874, Cánovas, tras la restauración monárquica, nombra su primer gobierno, y en él se encuentra Manuel Orovio encargado de Fomento.

Orovio, representante de un auténtico integrismo político, recibe con agrado la misión de reprimir a los profesores de instituciones públicas, y especialmente universitarias, que enseñaran cuestiones contrarias al dogma católico y la “sana moral” y publica su famosa circular suscitando la llamada “2ª cuestión universitaria”

El primer objetivo claro es la enseñanza de la evolución. Se considera que el parentesco con los simios es contrario al dogma y resulta socialmente escandaloso.

El primer represaliado es Francisco Giner de los Rios. Augusto González de Linares, catedrático de Historia Natural en Santiago de Compostela, que había destacado como orador pro evolucionista en el Ateneo de Madrid y que se niega a seguir las instrucciones de la circular del Marqués de Orovio, y Laureano Calderón le siguen pronto, y con ellos otros destacados profesores:

Salmerón y Azcárate fueron confinados, Pisa Pajares, rector de la Universidad de Madrid, presentó su dimisión, Canalejas retó al ministro a que lo destituyera, Emilio Castelar y Montero Ríos renunciaron a sus cátedras.

Sin embargo, la teoría de la evolución siguió prohibida.

La solución no vino de los tribunales.

Fue otra circular famosa, la del ministro de Sagasta, Albareda, con el cambio de gobierno, que derogaba la de Orovio y disponía la reincorporación a sus cátedras de los profesores separados.

Nunca más volvió a ser prohibida es España, aunque siguió siendo considerada contraria a la “sana moral” durante muchos años.

Hasta hoy.

Unos fragmentos de las alegaciones de Azcárate ante el ministro Orovio:

“No hay ciencia, cualquiera que ella sea, que deje de relacionarse, más ó menos remotamente, con alguno de los dogmas del catolicismo, dado que éste encierra dentro de sí todo un sistema de principios con los que aspira a explicarlo todo: Dios, el hombre y el mundo; y por tanto el profesor que tal límite aceptara, se vería obligado a dividir su tiempo y su trabajo entre el estudio del dogma y el de la ciencia que enseña; hacer ante sus alumnos una combinación extraña de argumentos de autoridad con argumentos de razón, con que vendrían a la postre a caer en desprestigio la Religión y la Ciencia; a someter ésta a aquélla, al cabo de dos siglos en que está en posesión de la independencia que para siempre conquistaran para ella el genio de Bacon y de Descartes; y a volver, por último, a aquellos tiempos ya lejanos, y que de cierto no han de volver, en que la Ciencia y la Enseñanza estaban sujetas a la tutela de la Teología y a la censura de la Iglesia.

No es posible tampoco aceptar el límite de lo que se llama en la circular sana moral, mientras no se explique el sentido y el valor de este término; porque si los principios que constituyen aquélla, hubiesen de ser declarados por el Gobierno, dependerían de los que profesaran los encargados del mismo, cosa por extremo peligrosa; y si fueran los supuestos en la organización y vida del Estado, el profesor no podría, por ejemplo, condenar como inmoral el juego de azar, porque el Estado lo sanciona y alienta en España, convirtiéndolo en fuente de su riqueza; ni podría anatematizar, también en nombre de la Moral, el reconocimiento de la prostitución, puesto que el Estado la reconoce, al reglamentarla; ni podría decir del verdugo lo que por siglos ha dicho el mundo, porque el Estado paga y mantiene al verdugo, y confiere a su vil oficio la dignidad de un ministerio público.”

lunes, mayo 08, 2006

Freud, la cocaína y la histeria.

El conocido como “episodio de la cocaína” es uno de los que mejor demuestran el deseo obsesivo de Sigmund Freud por alcanzar la fama y la gloria y sus métodos para cubrir cualquier aspecto negativo de su figura.

En 1884 la cocaína era una sustancia insuficientemente estudiada. Aquel año Freud leyó un artículo de un médico militar, Theodor Aschenbrandt, en el que se describían los efectos de la cocaína administrada a soldados que padecían agotamiento.

Freud emprendió una investigación inmediata acerca de la literatura médica sobre el tema y descubre un artículo de Bentley y Palmer acerca del tratamiento del hábito de la morfina por medio de la cocaína.

El colega y amigo de Freud, Ernst von Fleischl-Marxow, era un adicto a la morfina y Freud le asegura que puede ayudarle a superarlo mediante un tratamiento con cocaína. Fleischl-Marxow acepta.

En solo unos días, Freud concluye que no solo ha curado a su colega, Fleischl-Marxow, sino que además ha sido capaz de curar un caso de catarro gástrico mediante la administración oral de una sola dosis de cocaína al paciente al que de inmediato le desaparecieron los dolores. Unas semanas, muy pocas, después, Freud tiene listo un artículo que publica al día siguiente de su conclusión. En ese trabajo Freud aseguraba que la cocaína no producía adicción y atacaba duramente a quienes se mostraban críticos con ella. Freud mismo había empezado a consumir cocaína en abril de1884 y se convierte en un fervoroso defensor de la cocaína, de sus virtudes y de la extensión de su uso.

Pero, inexorablemente, los perjuicios del uso terapéutico de la cocaína fueron haciéndose evidentes. Fleischl-Marxow sustituyó la adicción a la morfina por una adicción a la cocaína con efectos devastadores, y se conocieron cientos de casos de adicción en todo el mundo.

Las acciones de Freud en su defensa, pues se había convertido en el centro de las críticas, son muy reveladoras.

Comenzó asegurando que la cocaína solo producía adicción cuando existía previamente una a la morfina, algo que enseguida se demostró equivocado. Respecto a Fleischl-Marxow, de cuyo caso había publicado Freud un artículo presentándolo como un ejemplo de curación de la adicción a la morfina en “solo diez días” sin que hubiera experimentado necesidad de seguir con la coca, en épocas posteriores hablaba de que él mismo Fleischl se había envenenado con cocaína al inyectársela en lugar de tomarla por vía oral. Censuró públicamente la inyección subcutánea de la cocaína y llegó a escribir que “ nunca contemplé la posibilidad de que la droga se administrara mediante una inyección”. Según Freud lo presentaba, Fleischl-Marxow había cometido una locura con consecuencias nefastas que el propio Freud nunca habría recomendado.

Sin embargo, Freud, en un artículo de 1885, “Sobre los efectos de la cocaína”, había escrito: “Debería recomendar sin vacilar que se administrara la cocaína mediante inyecciones subcutáneas”. Y, mencionando expresamente a su colega, en su artículo “Cocaína y sus sales” de 1884, Freud había escrito: “ El doctor Ernest von Fleischl-Marxow… ha establecido que la cocaína, aplicada con inyecciones hipodérmicas, resulta ser un adyuvante de inestimable valor contra el uso continuado de la morfina. Este hecho por si solo podía dar un lugar duradero a este tratamiento entre los tesoros del médico.”

En marzo de 1885 Freud escribía un artículo, el mismo en el que recomendaba sin reserva las inyecciones subcutáneas de cocaína, en el que declaraba que “no se había manifestado ninguna habituación a la cocaína”, en abril escribía a su prometida previniéndola del peligro de habituarse a la cocaína, y en agosto, cuando el artículo recibía reseñas favorables a sus ya por el conocidas falsas afirmaciones, manifestaba públicamente su satisfacción sin advertir del peligro.

¿Era Freud un falsario consciente o simplemente su juicio se encontraba cegado por su ambición? ¿ Y el Psicoanálisis que él fundó, una evidente pseudociencia, es un caso de lo primero o de los segundo?.

Bueno, otros actos de Freud bien conocidos apuntan a lo segundo.

Freud aprendió de Charcot el concepto de la causa psicogénica de la histeria. Charcot mantenía que la histeria era causada por “ideas parásitas” procedentes de traumas, entre los que se podían encontrar algunos de raíz sexual.

Freud, y su colega Breuer, junto al que escribió “De los mecanismos psíquicos de la histeria”, pensaban que las causas estaban en recuerdos que los pacientes no podían o no querían recuperar. Charcot también lo mantenía así, pero no consideraba necesaria la identificación de la idea concreta para la curación. En cambio Freud y Breuer si consideraron buscar el recuerdo exacto causante de la histeria. Freud desarrolló la técnica que llamó de asociación libre para encontrar esos recuerdos que, en su hipótesis, permanecían necesariamente ocultos. Dado que la sexualidad es el aspecto de la vida que se solía mantener más oculto a la vista ajena, que con más reticencia se avenían a contarle los pacientes, se vieron pronto enfrentados al sexo como el fundamental componente de los recuerdos “ocultos” y, por tanto, como el principal causante de histeria.

Breuer no dejó de lado otras causas, pero Freud, que aspiraba a “desvelar todos los secretos con una única llave”, se propuso explicar todos los casos de histeria mediante recuerdos ocultos de tipo sexual. Según Bruer, esta fue la causa principal de su distanciamiento.

Hasta tal punto fue así que Freud solo consideraba una “confesión” completa cuando incluía un relato sexual, negándose a creer a sus pacientes que aseguraban que no había ningún trauma sexual en sus vidas. Una de sus pacientes aseguró a Freud que su crisis de angustia se debía a ciertas curas desagradables debidas a una lesión. Freud escribió: “ Por supuesto, rechacé tal deducción y trate de buscar otra más acorde con mis opiniones de la etiología de la neurosis”. Freud confesó que dirigía la atención de sus pacientes hacia “las ideas sexuales, pese a sus protestas”.

Freud se comportaba con sus pacientes como un inquisidor en busca de confesiones. En 1909, Freud trató a Dora una joven aquejada de catarro y dolores abdominales, entre otros síntomas, que Freud achacó a la masturbación. También se empeñó en que la tos persistente de Dora se debía a una fantasía erótica que incluía una felación. Ya que había decidido de antemano que Dora se masturbaba en su infancia, acosó a la joven una y otra vez, discutió con ella, la arrincono, la bombardeó con interpretaciones hasta que la joven, incapaz de seguir negando aseguró que, cuanto menos, ella no recordaba nada de eso. Durante una de las sesiones, Dora jugueteaba nerviosa con su bolso abriéndolo y cerrándolo y Freud lo interpretó a su manera:

“ El bolso de Dora, que se abría por la parte superior, como es habitual, no era más que una representación de sus genitales, y su jugueteo, al abrirlo y meter el dedo, no hacía más que afirmar mediante una pantomima inequívoca y despreocupada qué le gustaría hacer con ellos, en una palabra: masturbarse”

Freud escribió que su teoría de la seducción estaba apoyada por 18 casos acabados con éxito terapéutico, sin embargo, semanas y meses después Freud confesaba con desesperación en cartas privadas que no había acabado con ningún caso.

Al final, Freud abandonó la teoría de la seducción. En su autobiografía escrita en 1925, Freud declararía que “aquellas escenas nunca tuvieron lugar, eran historias que inventaron mis pacientes”


Más sobre Freud en este enlace:

http://antieleia.blogspot.com/2006/01/historiales-clnicos-de-freud-anna-o.html

jueves, marzo 09, 2006

Relativismo:La paradoja de Protágoras

Decía Protágoras de Abdera que el hombre es la medida de todas las cosas. Muchos significados se le han dado a esta expresión, pero parece que Protágoras la usaba para ilustrar la, según él, inexistencia de valores universales. Es cada hombre el que hace su propia valoración más o menos interesada.

Que Protágoras pretendiera o no hacer una defensa del relativismo cognitivo más extremo o si se trata de una mera cuestión de antropocentrismo es algo en discusión. Si fuera el primer caso, y como suele ser habitual en los relativistas, eso no le impedía sostener algunas presuntas verdades. Por ejemplo, Protágoras se ganaba muy bien la vida vendiendo a precios muy elevados sus conocimientos sobre el correcto uso de las palabras y el efecto de los discursos.

Fuera o no Protágoras el primer relativista conocido, desde entonces han abundado, coincidiendo todos ellos en su defensa vehemente de que es una gran verdad que no existe ninguna verdad.

Sokal y Bricmont, en su “Imposturas Intelectuales” cuentan alguna andanza de relativistas contemporáneos al tiempo que ofrecen una accesible crítica al propio relativismo.

Se dice que la siguiente paradoja, uno de cuyos protagonistas es el mismo Protágoras, es un magnífico ejemplo de su máxima “el hombre es la medida de todas las cosas”. En consonancia con la ociosidad de esta entrada, ofrezco una versión de la paradoja de Protágoras y reto al lector interesado o simplemente ocioso la oportunidad de resolverla en los comentarios del blog.

Aquí va:

Euatlo era un joven sin recursos económicos que deseaba estudiar con Protágoras con la idea de dedicarse a la abogacía. Protágoras, que apreciaba la inteligencia del joven, le propuso que asistiera a sus clases y que una vez ganara su primer pleito ejerciendo de abogado, le abonara sus honorarios. El joven estuvo de acuerdo en el arreglo.

Euatlo, efectivamente, asistió a todas las lecciones pero, cuando acabó su formación, anunció que finalmente no se iba a dedicar a la abogacía, sino a la política, y que, por tanto, no estaba en obligación de pagar sus honorarios, pues jamás ganaría un pleito. Protágoras amenazó al estudiante con un pleito y el joven argumentó:

«Si vamos a juicio, Protágoras, y yo gano, por este mandamiento judicial, no te tendré que pagar; si pierdo, dado que aún no habré ganado mi primer pleito, y esta era nuestra condición, tampoco tendré que pagar. Así, pues, Protágoras, no te conviene ir a juicio: seguro que lo perderás.»

A lo que Protágoras replicó:

«Si vamos a juicio, Euatlo, y yo gano, por este mandamiento judicial, me habrás de pagar; si pierdo, tú habrás ganado tu primer pleito y por razón de nuestro antiguo pacto, me habrás de pagar.»

¿Es realmente una paradoja sin solución? ¿Tienen ambos razón y, en consecuencia, “el hombre es la medida de todas las cosas” en el sentido relativista?

lunes, febrero 27, 2006

Yo sé lo que vi. (II)

En una anterior entrada de paranormalidades argumentábamos en contra de tomar la sinceridad y convicción de los testimonios oculares sin la confrontación de esos testimonios con la evidencia física, de superior rango.

Sobre el mismo asunto, y de forma mucho más autorizada, el gran filósofo empirista David Hume, en un capítulo sobre los milagros de su “Investigación sobre el conocimiento humano”, razonó que la experiencia es lo único que da autoridad a un testimonio humano y que es, precisamente, esa experiencia la que asegura las leyes naturales. Hume insistió en que la experiencia a favor de las leyes naturales es muy persuasiva, como todos podemos comprobar lanzándonos desde gran altura al vacío, por ejemplo, pero que la experiencia que asegura la casi infalibilidad del testimonio ocular simplemente no existe.

Desde Hume, los estudios de la percepción y la memoria humana y los casos documentados de testimonios sinceros completamente equivocados que involucran a una o muchas personas se han multiplicado.

Elizabeth Loftus es probablemente la experta en testimonios oculares y falsos recuerdos más conocida. En dos de sus libros, Witness for the Defense: The Accused, the Eyewitness and the Expert Who Puts Memory on Trial y Eyewitness Testimony: Psychological Perspectives, muestra abundantes ejemplos de la poca fiabilidad del testimonio ocular en ámbitos judiciales y de todo tipo.

Loftus ha documentado todo tipo de errores en los testimonios y ha sido capaz de provocar no solo testimonios sobre aspectos inexistentes en sucesos controlados sino además recuerdos sobre eventos totalmente inventados.

Loftus muestra como la memoria del testigo puede ser distorsionada mediante la forma de entrevistar. Por ejemplo, tras la exposición de una película con un accidente de tráfico en el que no parecía ningún granero, Loftus obtuvo un 2,7% de respuestas positivas s la pregunta “¿Ha visto algún granero?”, y un 17,3 % cuando la pregunta era “¿Ha visto el granero?” Y esto respecto a un episodio nada extraño y con elementos cotidianos.

Otros expertos han escrito sobre los límites y capacidad de los testigos oculares.

Algunos “sospechosos a sueldo”, personas a las que recurre la policía para completar ruedas de reconocimiento, han declarado con frecuencia que ellos han sido los elegidos por los testigos como aquellos que vieron en la escena del delito con una convicción que ni siquiera la policía pudo vencer. Nick Brealey, un estudiante universitario que colaboraba con la policía completando ruedas de sospechosos cuenta lo siguiente:

“Imagínense mi sorpresa y preocupación cuando en dos ocasiones distintas, ¡me señalaron a mí como el culpable! Una vez, también identificaron a mi amigo Ken, y aunque no puedo afirmar con seguridad que él no era la elección correcta, ¡sé con seguridad que yo no lo era! Pero mi preocupación, entonces y ahora, era que otras personas inocentes bien pudieran haber sido elegidas por errores similares al recordar o en la información sensorial, conduciendo a detenciones o al menos serias acciones judiciales. En uno de los casos en los que me eligieron mal, la mujer que se equivocó estaba muy, muy convencida de que tenía razón, y comentó que nunca olvidaría mi cara.” (Carta abierta a James Randi. 11 de marzo de 2005)

Abundan los estudios perceptivos. Alguno de ellos, como el doctor Robert Buckout, publicó sus conclusiones en el Scientific American con las siguientes palabras:

“Un observador está menos capacitado para recordar detalles (…) cuando está sometido a estrés; como es natural está más preocupado en prestar atención a su propia seguridad y bienestar que a los elementos no esenciales del entorno. La investigación que he realizado con las tripulaciones de combate de las Fuerzas Aéreas confirma que incluso las personas mejor entrenadas se convierten en malos observadores cuando están sometidas a estrés…”

Buckout escribe en ese artículo, precisamente titulado “Testimonio de los testigos oculares” (Scientific American, diciembre 1974, pag. 23) que la cosa no es distinta cuando en lugar de un testigo son dos o diez testigos. Un gran número de resultados de la investigación, cuenta Buckout, apoya esta afirmación.

Existen otros estudios de las Fuerzas Aéreas estadounidenses, sobre la II Guerra Mundial y la Guerra de Corea en donde se muestra como un gran número de tripulaciones (el 30% de los vuelos nocturnos, en el caso de Corea) se dedicaron durante semanas a perseguir y disparar contra el planeta Venus y otros hitos astronómicos. (Citado por Philip Klass. UFOs Explained. Pag. 90 y Javier Armentia- "Todo lo que la ciencia sabe de los OVNIS", en CONOCER Nro. 110. Marzo 1992, p.4., respectivamente)

En el libro "La creación de la bomba atómica" de Richard Rhodes hay un divertido incidente recordado por Oppenheimer en el que las condiciones de seguridad y control eran extraordinarias y, a pesar de ello:

"Muy poco antes de la prueba de la primera bomba atómica, la gente de Los Álamos naturalmente estaba un poco tensa. Recuerdo una mañana en la que toda la gente del proyecto estaba en el exterior mirando un objeto brillante y naranja en el cielo con cristales, binoculares y todo lo que podían hallar; y el cercano Campo Kirtland nos informó que no tenían interceptores que les hubieran permitido acercarse al rango del objeto. Nuestro director de personal era un astrónomo y un hombre de cierta sabiduría humana; y finalmente vino a mi oficina y preguntó si dejaríamos de intentar hacer bajar a tiros al planeta Venus. Cuento esta historia sólo para indicar que incluso un grupo de científicos no está a salvo de los errores de la sugestión y la histeria".

Sobre Venus y los OVNIs, escribe el ufólogo francés Jacques Vallee en su Challenge to Science (1966, pag. 120):

“Ningún objeto ha sido confundido tantas veces con un “platillo volante” como el planeta Venus. El estudio de estos errores resulta muy instructivo porque demuestra, más allá de cualquier posible discusión, las limitaciones de la percepción sensorial y la poca base de de las descripciones de tamaños o movimientos de puntos u objetos con diámetros aparentemente pequeños”

No es el único ufólogo “pro OVNI” con experiencia en casos de confusiones de este tipo.

El no menos famoso ufólogo Allan Hynek se desplazó a Michigan, Estados Unidos, debido a una oleada de avistamientos en la primavera de 1966 en la que estaban implicados policías y estudiantes universitarios, entre otros casi 100 testigos. Hynek acompañó a una patrulla de policía durante una noche en la que las radios policiales clamaban cosas como “ahí está”, “lo veo”, está directamente encima de nosotros”. La decepción de los policías y del propio Hynek debió ser enorme cuando comprobaron gracias al mismo Hynek, astrónomo, que el OVNI era la estrella Arcturus. (Are Flying Saucers real? Saturday Evening Post. 17 de diciembre de 1966. Pag. 20)

También Allan Hendry, director que fue del “International UFO Reporter” (IUR), publicación del pro OVNI de la organización CUFOS, suministra algún ejemplo. En este caso de confusiones con globos y con aviones. Publicó que la mitad de los casos de avistamientos podían atribuirse a confusiones con estrellas o aviones. En ese estudio para el CUFON, Hendry, que no es precisamente un hombre contrario a los OVNIs, puso como ejemplo, entre otros, el por el bien documentado caso del avistamiento de Aurora, Illinois, del 29 de Abril de 1978, con descripciones de testigos independientes entre si que hablaban de la forma del OVNI, de ventanas en él, de efectos electromagnéticos, y de cercanía del objeto hasta unos trescientos metros sobre sus cabezas. Hendry investigó el caso concienzudamente tras haber dicho el mismo que “nadie podía negar la autenticidad de este OVNI” para el CUFON y el IUR.

Determinó que se trataba de la identificación errónea de un avión de las “AD Airlines” de Chicago que arrastraba un cartel publicitario de gran tamaño y que no se comportó como los testigos decían. Así ocurrió con las más de trescientas llamadas investigadas por el IUR que fueron atribuidas a aviones con pancartas luminosas, que incluían descripciones de cúpulas con ventanillas , platos que giraban con luces fijas, etc. Hendry escribió que esos informes eran vitales para el estudio del fenómeno OVNI, pues mostraban que muchas personas describían objetos y comportamiento que solo existía en su imaginación. (Allan Hendry. The case of IFO study:an recent example. Internacional UFO reporter 3. Nº6. También “The UFO Handbook”. Doubleday, 1979)

En el mismo sentido, Paolo Toselli, investigador UFO italiano se concentró en casos OVI, objetos identificados con seguridad a pesar de los testimonios y descubrió que los testigos aportaban elementos ficticios que consideraban sinceramente existentes. Llegó a acuñar la expresión ”Síndrome de Trasgresión de la Realidad” para la descripción del fenómeno, que no es en absoluto patológico. (Diccionario de Ufología. “Trasgresión de la Realidad, síndrome” Fundación Anomalía).

El astrónomo Simon Newcomb cuenta como todo un destacamento militar en Fort Snelling quiso mostrarle como un objeto luminoso se aparecía en el cielo todas las noches desde hacía días y, después de seguir un curso normal en el cielo, pasaba a comportarse de manera errática y contraria al de los objetos celestes conocidos. Newcomb comprobó, y les hizo ver a los oficiales, todos formados en West Point, que lo que veían era una estrella que seguían en su curso celeste hasta que, cerca del horizonte se hacia casi imperceptible y entonces seguían a otra, Capella, que muy próxima a la primera seguía el curso contrario. Newcomb escribió que recordaba aquella experiencia como “ilustrativa de la falacia de todos los testimonios humanos acerca de fantasmas, llamadas de los espíritus y otros fenómenos parecidos” Sin duda, parece muy aplicable en el caso de los OVNIs. (The reminiscences of an astronomer. 1903. Citado por Robert Sheaffer en “Veredicto OVNI”)

El conocido astrónomo Frank Drake, respecto de los esfuerzos de Observatorio Radio Astronómico por documentar los meteoritos, escribió:

“El primer hecho que aprendimos es que la memoria del testigo sobre estos fenómenos exóticos se esfuma muy deprisa. Un día después, aproximadamente la mitad de los informes son erróneos; dos días después, alrededor de las tres cuartas partes están claramente equivocados…Quedó bien demostrado que, más tarde, reconstruían en su imaginación un hecho basado en un vago recuerdo de lo que había sucedido.” (“Sobre las habilidades y limitaciones de los testigos oculares” en “UFO´S. a Scientific Debate” ed. Sagan y Page 1972)

Veamos como describieron algunos testigos un bólido documentado por la Red de Alerta de Hechos Científicos del Smithsonian Institute y por los astrónomos del Observatorio Nacional de Brasil el 12 de marzo de 1978 que incluye a dos pilotos, uno militar y otro civil, entre otros muchos testigos:

Lygia Pape, profesora universitaria de Arte: “Había un objeto enorme que se aproximaba por el norte. Había cuatro grandes naves que tenían alrededor otros grupos de cinco naves más pequeñas…”

Waldyr Foreax, coronel de la policía militar: “Volaba a una altura de 500 metros. Volaba tan bajo que pensé que chocaría con las montañas. Esto implica unos cálculos matemáticos muy precisos. Tenia que haber alguien al mando de la nave.”

Francisco Simonelli Cruceiro, piloto civil: “El objeto volaba horizontalmente. Tenía el tamaño aproximado de un Jumbo. Tenía luces blancas a su alrededor que parecían fluorescentes. No era un satélite ni tampoco un meteorito. Era un OVNI.” Cruceiro acompañó su testimonio de un dibujo que representaba la clásica forma de cigarro puro con ventanitas a lo largo.

Coronel Rui Guardiolo, piloto de las Fuerzas Aéreas brasileñas: “Seguía una trayectoria directa de choque con la Base Aérea de Campo Dos Affonsos, pero cuando alcanzó una altura de unos 600 metros se niveló. Eran dos naves madre principales seguidas de algunas más pequeñas.” (Nacional Enquirer. 17 de Octubre de 1978. Pag. 2.)

Como decíamos, el bólido fue seguido por dos centros de observación independientes. (Smithsonian Institution Scientific Event Alert Network Bulletin 3. (31 de marzo de 1978. Pag 9.)

Hume ofreció sus razonamientos, nunca refutados, a una audiencia que no disponía de la evidencia empírica y experimental que hoy en día apoya sus argumentos. Sin embargo, todavía se sigue usando el testimonio ocular como fuente para sostener abiertas discrepancias con lo que la experiencia sobre las leyes naturales nos enseña.

ACTUALIZACIÓN

En la página de Elizabeth Loftus aparecen enlaces a algunos de sus artículos sobre el tema. Aunque ya enlazo la propia página, pondré a continuación los enlaces.

Por otra parte, gracias a Manuel Borraz que dejó un muy interesante comentario en este mismo artículo, llegué a su página, donde, desde una perspectiva judicial, se aborda el mismo tema de la confianza en el testimonio ocular. Manuel me ha permitido enlazar su sitio web, cuya lectura recomiendo con toda insistencia, y pondré también enlaces a artículos sobre el tema que aparecen en una de las páginas. El asunto principal de ese lugar es la terrible situación de Ahmed Tommouhi, preso 13 años gracias a un par de testimonios oculares (testimonios que no fueron, en un principio, nada contundentes, y que se muestran cuajados de irregularidades en su llevada a efecto por parte d elas autoridades) de unas víctimas de violación a pesar de que las evidencias físicas- análisis de ADN incluído- lo exculpa. En esa página es posible adherirse a una campaña de recogidas de firmas en su favor. Si les es posible y están de acuerdo con lo que esa página expone, como es mi caso, les ruego que se adhieran a esa campaña.

También les recomeindo que permanezcan atentos al blog de Gerardo García-Trío, Bajo el Volcán donde en los próximos días hay prevista una entrada sobre un caso de una condena basado en testimonio oculares y en contra de evidencia física.

Enlaces:

Artículos de Elizabeth Loftus:

Artículos provenientes de la página de Manuel Borraz y Eva Bobrow:

“No Confidence: A Step Toward Accuracy in Eyewitness Trials” (James M. Doyle), The Champion, enero/febrero 1998; http://www.criminaljustice.org/CHAMPION/ARTICLES/98jan01.htm

”
Best Practices for Eyewitness Evidence Procedures: New Ideas for the Oldest Way to Solve a Case” (Turtle, Lindsay & Wells), The Canadian Journal of Police and Security Services, marzo 2003; http://www.psychology.iastate.edu/faculty/gwells/CJPSSarticle.pdf

”
Eyewitness Identification Procedures: Recommendations for Lineups and Photospreads” (Wells, Small, Penrod, Malpass, Fulero & Brimacombe), Law and Human Behavior, vol. 22, nº 6 (1998); http://www.psychology.iastate.edu/faculty/gwells/whitepaperpdf.pdf

“
From the Lab to the Police Station: A Successful Application of Eyewitness Research” (Wells, Malpass, Lindsay, Fisher, Turtle & Fulero), American Psychologist, junio 2000; http://www.psychology.iastate.edu/faculty/gwells/Lab_to_police_station.pdf

“
Eyewitness Testimony” (Wells & Olson), Annual Review of Psychology, 2003; http://www.psychology.iastate.edu/faculty/gwells/annual_review_2003.pdf

La página de Manuel Borraz y Eva Bobrow es la siguiente:

http://www.geocities.com/eva_bobrow/seguvsfiab.html



martes, febrero 21, 2006

Pequeña referencia o "pocacosa" sobre Bruno Cardeñosa.

Quienes visiten la lista de correo salsarosaparanormal en estos últimos días pueden contemplar el espectáculo de Bruno Cardeñosa o (de quien con ese nombre escribe) desatado en incontinencia verbal.

Los insultos de Cardeñosa son algo habitual en esa lista. Su excusa suele ser que otras personas le han insultado a él. Muy rara vez- y digo esto por precaución ante algún posible olvido o ignorancia mía, que para mí recuerdo es más bien nunca- ha sido insultado por quien sea en esa lista su eventual interlocutor. En todo caso, no discrimina nunca entre quienes le hayan podido insultar en la lista o fuera de ella y quien se dirige a él con voz crítica pero sin insultos.

En su imaginación, o en interesada estrategia, todos los críticos son uno y de las ofensas individuales hace solidaria responsanbilidad hacia todos los escépticos y críticos. "Hijos de puta", "mal nacidos" y otras lindezas semejantes son las habituales en Bruno. Si te quejas del trato, Bruno te contestará algo así como "vosotros insultásteis primero", aunque nunca haya salido ningún insulto de la boca o el teclado de quien recibe el insulto de Bruno. Si pides pruebas de esas acusaciones, te remitirá a alguien que no escribe en esa lista.

Sobre las recientes hazañas de Bruno pueden verse dos estupendas entradas en El Retorno de los Charlatanes, esta y esta otra.

Cardeñosa ha desencadenado una estrategía contra los críticos que consiste en calificarlos de "dictadores feroces" y de promover la violencia. Hasta el punto de asegurar que si la banda terrorista ETA abandona las armas, los escépticos pasaremos a ser "el colectivo más agresivo de este país" Así, como suena, y dirigido a sus interlocutores críticos sin distinción alguna.

Puede parecer raro que un hombre que tiene toda la libertad para escribir esas barbaridades se queje de sufrir una dictadura, por no hablar de la libertad que tiene para participar en televisión y radio, donde es colaborador fijo, escribir en revistas y publicar libros. Y puede parecer extraño que exprese que un escenario con los críticos silenciados- o directamente muertos, Bruno confiesa que nos desea la muerte sin tapujo alguno- pueda parecer un paraíso democrático, pero Cardeñosa es un declarado admirador de la notable "democracia cubana" y, quizá, esto ayude a explicarlo.

No se extrañen ustedes acerca de ese deseo mortal hacia los críticos. Cardeñosa, pretendiendo acusar a Mauricio José Schwarz de incitar a la violencia, dice lo siguiente:

Cualquier que lea eso querrá matarme ­y con razón, claro, si soy todo eso merezco que me maten­ y desde luego, no puedo confiar en que su autor no quiera cometer alguna barbaridad contra mi.

Cardeñosa se refiere a una serie de calificativos que supuestamente Schwarz le dedica. Como muestra Mauricio en sus entradas, no es cierto.

Pero, aunque lo fuera, lo impresionante del párrafo anterior es que de lo escrito parece desprenderse que Cardeñosa piensa que es lícito pretender matar a alguien si este es un mentiroso o un estafador. Y no simplemente que se le aplique la pena de muerte tras oportuno juicio, directamente teme el linchamiento de su persona porque ¡¡¡"si soy todo eso, merezco que me maten"!!!

Así, puesto que Bruno considera que los críticos le agreden con sus escritos, no extraña que su deseo de muerte hacia ellos sea sincero. De hecho, insiste en varios mensajes en la sinceridad de ese deseo.

Trata de escudarse en un miedo por su seguridad personal, pero resulta dudoso que un hombre que, cuando tras sus insultos se le pide que se calme, confiesa que no está alterado, que escribe esas cosas "en pelotas, con los pies sobre la mesa y sin pasar de 65 pulsaciones"tenga ningún miedo a nada.

Ni siquiera a las consecuencias de lo que está escribiendo estos días.