martes, septiembre 13, 2005

Bruno Cardeñosa, encuestas y otras cosas.

Las encuestas son un medio estadístico de estudio de los fenómenos sociales que pueden resultar muy útiles. Pero tienen sus peligros. Las preguntas pueden resultar engañosas, o las opciones de respuesta limitadas, o la muestra sesgada o poco representativa, entre otros muchos riesgos. Se dice también que son una excesiva simplificación de algo muy complejo. Y no solo existen peligros a la hora de diseñar y efectuar una encuesta, el análisis de las mismas, nos repiten los expertos, debe realizarse por personas cualificadas para ello, pues resulta fácil hacer decir a las encuestas lo que no dicen.

Bruno Cardeñosa tiene publicado un reciente artículo en Mundo Misterioso, una web de la que es redactor, en el que se maneja con encuestas, estadísticas y sus interpretaciones. Concretamente se refiere a encuestas sobre las creencias, y con los resultados de unas cuantas de ellas llega a una interpretación que cierra el artículo. Este se titula “Radiografía de las creencias a las puertas del siglo XXI” y la interpretación final a la que me refiero es esta:

“el ser humano cree cada vez más en esas "cosas raras". No ha dejado de creer en Dios, pero ha encontrado respuestas a las grandes incógnitas lejos de las "capillas" religiosas y científicas dominantes.”

No es Cardeñosa, que yo sepa, un experto en análisis de encuestas, pero sin duda tiene derecho a analizar cualquier cosa que se le ocurra. Para el caso tampoco es un experto en leyes, una vez más que yo sepa, y también se mete a interpretaciones legales de hechos. En este último caso, con escaso éxito, todo hay que decirlo. Ni tampoco en metereología y les enmienda la plana, con poco éxito de nuevo. ¿Y qué tal se le da en este caso de interpretación de encuestas? Bueno, no soy yo tampoco ningún experto pero, según otros que si lo son, no demasiado bien.


En el caso de España tenemos la Segunda Encuesta Sobre la Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología, realizada entre el 20 de septiembre y el 15 de octubre de 2004. En la misma encuesta se dice en sus conclusiones lo siguiente:

“La ciencia queda como un valor eminentemente positivo en nuestra sociedad; los ciudadanos esperan mucho del progreso científico y piden, por ejemplo, que la toma de decisiones de la clase política se base más a menudo en la opinión de los expertos. “

En un análisis posterior que expertos del CSIC realizan para la Fundación Española para La Ciencia y la Tecnología, autora de la encuesta, se compara el interés de los españoles por la Ciencia con el que tienen por la astrología y el ocultismo. Este último se califica de “muy escaso” y es superado ampliamente por el interés por la Ciencia y el aprecio por su imagen. (pag. 38 y 39)

Como curiosidad, en la página 80, la tabla 17 muestra la valoración de los científicos y los religiosos desplegada por separado entre creyentes y no creyentes. Los propios creyentes valoran más a los científicos que a los religiosos.

Los españoles, a la pregunta de si los conocimientos científicos y técnicos mejoran la toma de decisiones en cuestiones importantes de la vida, responden que siempre o casi siempre en un 32 %, algunas veces en un 47,1% de los casos y “rara vez o jamás” en un 12,5%. (pag 296. Pregunta 29)

Resulta difícil conciliar todo esto con la conclusión de Cardeñosa, según la cual, la gente se aleja de las “capillas científicas dominantes” para resolver sus grandes incógnitas. Sobre todo cuando se nos dice en las páginas 3132 y siguientes del análisis de los expertos de CSIC que los desinteresados o desinformados acerca de la Ciencia constituyen un 22%, los procientíficos el 54.8% y los críticos solo el 5.6%.

Dice también Cardeñosa en su artículo:

“Por ejemplo, recientemente, un sondeo del Instituto Gallup en Estados Unidos demostraba que cuanto mayo r es el nivel cultural de una persona, mayo r es la aceptación que se profesa a temas como la sanación psíquica, las casas encantadas o la percepción extrasensorial.
Este hecho ha sido significado por el sociólogo Javier Elzo, para quien "los factores sociales clásicos, clase social y ocupación, no tienen influencia en la creencias esotéricas" , contradiciendo lo que un escéptico español, Javier Alcalde , decía en la revista MUY especial radiografiando a los creyentes: "Adolescentes, personas de poca cultura y desesperados." Sin embargo, los sondeos de opinión no dicen eso, sino que entre las personas cultas e informadas se registra un elevado nivel de aceptación de los llamados "fenómenos extraños" y las "creencias alternativas".

Veamos que dice la encuesta española:

Colectivos relevantes representados por sus actitudes ante la ciencia:

Desinteresados o desinformados:

Mujeres y amas de casa.
• Por encima de los 55 años.
• Personas casadas.
• Personas con menor nivel educativo (sin estudios o con estudios primaros
incompletos) y personas que sólo han logrado terminar los primarios.
• Clase social media baja o baja.

Procientíficos mesurados:

Hombres (es el segmento con mayor porcentaje de hombres).
• Menores de 35 años, especialmente en el caso de los que tienen entre 25 y 34.
• Por estudios, sobre todo entre personas que han alcanzado el segundo grado
(segundo ciclo).
• Trabajadores, de forma muy clara.
• Clase social alta o media.
Procientíficos entusiastas:

• Hombres.
• Personas de 25 a 44 años.
• Personas con un nivel de estudios medios o superiores/universitarios.
• Personas laboralmente activas: trabajadores en general.
• Clase social alta o media alta.

Críticos:

• Personas de 15 a 24 años, y de 65 en adelante.
• Personas con estudios de segundo grado (primer y segundo ciclo).
• Jubilados, amas de casa y estudiantes.
• Clase social media-media.

(Páginas 312 y siguientes)

Añadiremos, para dejar este asunto, que las conclusiones de la encuesta española son absolutamente coherentes, y en muchos aspectos totalmente coincidentes con los del Eurobarómetro Ciencia y Sociedad de la Comisión Europea:

Eurobarómetro.

Presentación de los resultados.

Al margen del tema principal, existen el artículo de Cardeñosa una serie de errores, inexactitudes y alguna otra cosa que parecen ser ya habituales en este periodista, si juzgamos por esto, esto otro, esto de aquí, y esto más.

En primer lugar, lo que aparece a primera vista como un inocente artículo plagado de datos termina siendo simplemente un panfleto antiescéptico.

Cardeñosa no sabe como atacar (una vez más) a los escépticos y en esta ocasión recurre a:

-Mentiras como aquella, ya usada por Manuel Carballal en otro injurioso panfleto, que dice que César Vidal es uno de los “más recurridos ponentes “en los congresos de ARP.SAPC. Vidal fue ponente en UN congreso de ARP.

- Falacias como pretender generalizar las actitudes y creencias del propio Vidal a los escépticos.

-Adjudicación de galardones y citas espúreas: Thomas Huxley no ganó jamás el premio Nobel, y menos en Medicina. Los premios Nobel se entregan desde 1901 y Huxley falleció en 1895.Y la cita de Cardeñosa no es suya. Parece más propia de su nieto, Aldous, escritor, pero seguramente, y dadas las actitudes del autor de Un Mundo Feliz, el sentido que quiso darle es más escéptico que al contrario. Quien si ganó el premio Nobel de medicina fue otro Huxley, nieto de Thomas y hermanastro de Aldous y del biólogo Julian Huxley,el fisiólogo Andrew Fielding Huxley, que lo obtuvo en 1963.

-Asegurar que Paul Kurtz equipara creencias a supersticiones, cuando lo que el filósofo dice es que las creencias irracionales deben frenarse mediante el uso de la razón. Por cierto, una superstición es una creencia sostenida contra la razón.

-Trata de equiparar a los escépticos con una religión sobre la base del caso Vidal, la coincidencia en condenar la sin razón entre cristianos y escépticos y el uso de lenguaje “cargado”, como cuando llama a Paul Kurtz “líder mundial” de los escépticos.

-Usar las convicciones extracientíficas de un científico como Paul Davies como argumento de autoridad o conclusión obtenida directamente de la Ciencia.

-Mentir al decir que Carl Sagan dice que “cualquier creencia” es una traba en el progreso y mata, cuando Sagan se refiere a determinadas creencias en determinados ámbitos como la salud o la medicina, el medio ambiente o el uso de las tecnologías problemáticas.

-Seguir mintiendo cuando asegura que Sagan niega en “El Mundo y sus demonios” determinados fenómenos paranormales, cuando es precisamente en esa obra donde más insiste en que algunos de ellos tienen posibilidades de ser ciertos, pero que no se deben vender como realidades en tanto no se prueben; cuando dice que Sagan, cuestiona la psicoterapia, siendo más cierto que Sagan cuestiona, y con argumentos de peso, determinadas técnicas psisoterapeúticas, cuando se inventa que Sagan dice que los abusos sexuales sobre niños son un invento del mundo moderno, siendo que Sagan dice expresamente que son una realidad aterradora que no debe jugarse con ello, condenando la moda de determinados terapeutas “modernos” a verlos incluso donde no los hay y a pesar de la ausencia de evidencias; y miente cuando afirma que Sagan dice que la quimioterapia no causa en el paciente ninguna molestia o dolor. Sobre esto último lo mejor es leer el relato de su propia experiencia con el cáncer y la quimioterapia en este artículo.

A todo este ejercicio de sentido común, Cardeñosa lo llama “delirio ultra racionalista”.

Decíamos en la anterior entrada de “paranormalidades” que:

“No es que no existieran intentos de defensa de las virtudes de la irracionalidad o que no sigan existiendo, pero se vende mal.”

A lo mejor Cardeñosa resulta ser un verdadero experto en vender irracionalidad.

8 comentarios:

Asigan dijo...

Cuando he publicado la entrada me he olvidado dar el enlace al artículo de Saganen el que habla de su experiencia con la quimioterapia. Ya está corregido.

poquetacosa dijo...

"A lo mejor Cardeñosa resulta ser un verdadero experto en vender irracionalidad"

Coño, es de lo que se trata ¿No? De sacar a la gente de las "capillas científicas dominantes" y que se metan, felices y contentos, en los antros de los trileros de los mundos de Yupi.

Macías P. dijo...

Macías P.

A mi cardeñosa, en ocasiones, me da la impresión de que es muy bruto se suelta unas barbaridades que ni el Benítez en sus mmejores sueños. Un apunte: Yo pensaba que la página de Mundo Misterioso llevaba sin actualizar desde el 2003. Todavía está la animación en Flash de lo de las torres gemelas y la mitad de los enlaces ya ni van.

Asigan dijo...

Bueno, Macias, a mi me recomendó el artículo de Cardeñosa Manuel Carballal en el canal #misteriosdetodoacien del IRC. Carballal me dijo ,literalmente, mira que artículo más bueno acabamos de publicar en Mundo Misterioso.

Eso ocurrió un par de semanas atrás.

Macías P. dijo...

Pues gracias por aclararme la duda. Ahora hasta me he leido el artículo original. Es curioso, porque en mundomisterioso.com, en la sección de Muy Personal, el enlace a las páginas de Benítez y Carballal está estropeado. Otros links rotos en "Especiales", tanto el de "Expedientes secretos" como el de "código secreto".

Como no hay fechas de referencia, salvo el (C) hasta el 2003 de abajo, había deducido (erroneamente), que ya no se actualizaba.

Señor Cara de Póker dijo...

Siempre lo he dicho: Cardeñosa es mi cómico amateur favorito. Carballal tiene un par de frases buenas, como esa de que "cuando se acaban las hipótesis racionales hay que empezar a buscar en las irracionales" o algo así (ya lo buscaré), pero no llega ni de lejos al nivel de Cardeñosa que, como apunta Macías, está a la altura de grandes de la comedia paranormal como Benítez.

Yo dijo...

Si la envidia fuera tiña... ya quisieras ser tu la mitad que Cardeñosa, anda pringadillo vete a aburrirte por ahi jajajaja

Asigan dijo...

Los comentarios como los del anterior anónimo resultan siempre estimulantes. Nunca se refieren a los argumentos que se esgrimen y pretender adivinar las intenciones, emociones y sentimientos de quienes escriben. Paradójicamente, revelan más sobre las propias emociones de quienes los emiten. Estas respuestas jamás niegan los datos y muestran que quienes los escriben lo hacen poseidos por emociones o sentimientos negativos de una manera bastante clara.

Entretanto, la realidad sigue negando tozudamente las afirmaciones de Cardeñosa, al margen de si el CSIC y los responsables del Eurobarómetro sienten o no envidia de Cardeñosa.