Decía Protágoras de Abdera que el hombre es la medida de todas las cosas. Muchos significados se le han dado a esta expresión, pero parece que Protágoras la usaba para ilustrar la, según él, inexistencia de valores universales. Es cada hombre el que hace su propia valoración más o menos interesada.
Que Protágoras pretendiera o no hacer una defensa del relativismo cognitivo más extremo o si se trata de una mera cuestión de antropocentrismo es algo en discusión. Si fuera el primer caso, y como suele ser habitual en los relativistas, eso no le impedía sostener algunas presuntas verdades. Por ejemplo, Protágoras se ganaba muy bien la vida vendiendo a precios muy elevados sus conocimientos sobre el correcto uso de las palabras y el efecto de los discursos.
Fuera o no Protágoras el primer relativista conocido, desde entonces han abundado, coincidiendo todos ellos en su defensa vehemente de que es una gran verdad que no existe ninguna verdad.
Sokal y Bricmont, en su “Imposturas Intelectuales” cuentan alguna andanza de relativistas contemporáneos al tiempo que ofrecen una accesible crítica al propio relativismo.
Se dice que la siguiente paradoja, uno de cuyos protagonistas es el mismo Protágoras, es un magnífico ejemplo de su máxima “el hombre es la medida de todas las cosas”. En consonancia con la ociosidad de esta entrada, ofrezco una versión de la paradoja de Protágoras y reto al lector interesado o simplemente ocioso la oportunidad de resolverla en los comentarios del blog.
Aquí va:
Euatlo era un joven sin recursos económicos que deseaba estudiar con Protágoras con la idea de dedicarse a la abogacía. Protágoras, que apreciaba la inteligencia del joven, le propuso que asistiera a sus clases y que una vez ganara su primer pleito ejerciendo de abogado, le abonara sus honorarios. El joven estuvo de acuerdo en el arreglo.
Euatlo, efectivamente, asistió a todas las lecciones pero, cuando acabó su formación, anunció que finalmente no se iba a dedicar a la abogacía, sino a la política, y que, por tanto, no estaba en obligación de pagar sus honorarios, pues jamás ganaría un pleito. Protágoras amenazó al estudiante con un pleito y el joven argumentó:
«Si vamos a juicio, Protágoras, y yo gano, por este mandamiento judicial, no te tendré que pagar; si pierdo, dado que aún no habré ganado mi primer pleito, y esta era nuestra condición, tampoco tendré que pagar. Así, pues, Protágoras, no te conviene ir a juicio: seguro que lo perderás.»
A lo que Protágoras replicó:
«Si vamos a juicio, Euatlo, y yo gano, por este mandamiento judicial, me habrás de pagar; si pierdo, tú habrás ganado tu primer pleito y por razón de nuestro antiguo pacto, me habrás de pagar.»
¿Es realmente una paradoja sin solución? ¿Tienen ambos razón y, en consecuencia, “el hombre es la medida de todas las cosas” en el sentido relativista?


11 comentarios:
Curioso el asunto. Una respuesta puede ser que el resultado del juicio es de hecho un nuevo acuerdo forzado que sustituye al anterior, por lo tanto si Protágoras gana cobrará y si pierde a Euatlo le salió gratis su formación. Lo digo porque lo que hacen es apuntarse al acuerdo o al resultado del juicio según les convenga.
RZ.
Bueno, en un asunto legal es quizás más fácil argumentar que el hombre es la medida, porque las leyes derivan del hombre y no se dan en us ausencia, pero habría que debatir más seriamente el tema aplicado a ámbitos menos derivados de la cultura o la civilización para contestar a la cuestión general. Es muy diferente decir que el hombre es en si la medida de todas las cosas a decir que el hombre mide todas las cosas según su punto de vista. Y ambas cosas son completamente diferentes.
Uno de los problemas de los relativistas es que siempre andan buscando paradojas de esta índole para iñlustrar sus argumentos, pero estas paradojas singulares no constituyen una constante habitual precisamente.
Puestos a jugar insidiosamente con la historia,tal vez el discípulo de Protágoras no se defendiese a sí mismo, como parece ser habitual, y en ese caso el problema estaría resuelto de antemano.
Prestos a opinar sobre este en particular, si Protágoras gana, sin importar el pacto previo entre ambos, el mandamento judicial ordenará que Euatlo pague. Éste habrá perdido el juicio, y la orden judicial estipula el pago inmediato a Protágoras. No se trata de que haya perdido o no el juicio Euatlo, se trata de una fianza fijada por el juez.
Bah, despues de todo, no soy experto en cuestiones jurídicas
Hola Asigan, felicidades por la entrada. Muy interesante.
Yo aquí considero que Euatlo tiene que pagar. Si gana Protágoras, pagará por mandamiento judicial, pues aun cuando la condición estipulada no se haya cumplido, tendrá que acatar la decisión del juez, que es un detalle que pasa por alto en su argumentación (suponiendo, claro, que en el juicio lo que se decide sea el pagar o no los servicios prestados; si es otra cosa, habría que estudiar qué es lo que se decide antes de sacar conclusiones). Si pierde Protágoras, es decir, gana Euatlo, entonces Euatlo no tendrá que pagar como consecuencia del juicio, pero puesto que ahora sí habrá ganado su primer pleito, tendrá que pagar después por haberlo ganado, en virtud del pacto. Si se niega entonces, Protágoras podrá poner un nuevo pleito y en esta ocasión lo tendrá todo a su favor.
En este caso creo que la resolución que propongo (se admiten críticas) coincide con lo que es justo, puesto que al fin y al cabo Euatlo ha recibido unos servicios de Protágoras que a éste último le han costado un esfuerzo. El cambio de idea de Euatlo no es responsabilidad de Protágoras.
No me convence mucho esto del relativismo.
-- Pedro Gimeno
Por analizar la paradoja desde un punto de vista estrictamente lógico, tenemos que considerar dos posibilidades previas sobre el sistema legal ateniense:
a)En caso de ser demandado Euatlo tiene necesariamente que defenderse a si mismo o será condenado sin remisión.
b)Euatlo puede conferir su defensa a otra persona, o puede no comparecer en juicio y aun así no ser condenado pues le correspondería al actor probar (como sucedería por ejemplo en el sistema legal español)
Como veréis se trata de premisas previas que no se dan explicitamente en el planteamiento, aunque se puede suponer por el contexto que la primera es la correcta. De todos modos analizaré las dos.
caso A)Protagoras tiene razón de ganar el juicio cobrará dinero, de perderle iniciará un segundo juicio en el que entonces de fijo cobrará dinero (salvo soborno del jurado, claro, jeje).
caso B)Ni Protágoras ni Euatlo tienen razón. El proceso, en el que Euatlo estará defendido por otra persona, puede dar la razón a cualquiera de los dos, si gana Protágoras de fijo cobrará el dinero, si pierde no podrá acudir a un segundo juicio para reclamar.
Así pues no estamos en ninguno de los dos casos, a mi entender ante ninguna paradoja lógica.
Saludos a todos, en especial a Asigan.
Hombre, lo que está claro es que el acuerdo de Euatlo y Protágoras llevaba implícito el hecho de que Euatlo iba a dedicarse a la abogacía. Esto lo incumple y debe pagar.
sacado de epsilones.com:
"El origen de la paradoja reside en el hecho de que tanto Protágoras como su alumno primero aceptan la autoridad del tribunal pero después, si el veredicto no les favorece, deciden no someterse. Dicho de otra manera: más que una paradoja este es un caso de mala fe por parte de maestro y alumno. La finalidad del pleito es resolver el conflicto entre las partes. Pero deja de tener sentido si dichas partes condicionan su acatamiento al resultado.
Conclusión: Si no van a jucicio, pues no hay paradoja. Si van a jucicio, tendrán que acatar lo que decida el tribunal y listo."
Creo que el espiritu mismo del relato, anima a no buscarle una solución.
Más bien lo interpreto tal y como se expresaba al inicio de la entrada, su "moraleja".
Concidero que al pasar a un juicio se da por 'anulado' el acuerdo anterior, siendo que si se cumpliera este no habria juicio. Por lo que ya todo depende del resultado de la disputa legal. En el acuerdo anterior Eualto asumio implicitamente que se dedicaria a la abogacia, cosa que pudo haber hecho de mala fe, para luego no dedicarse y asi, con un juego de logica, estafar a Protagoras. Porque visto desde la logica, Eualto no tiene nada que perder.
De pende desde que punto de vista se observe el caso es la conclusion que se saque, hasta un juicio seria arbitrario.
lo puse una vez en mi blog, muy bueno
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