domingo, diciembre 12, 2004

Área inexacta.

Entre las muchas reacciones que el asunto de las nuevas caras de Bélmez ha provocado en el mundillo paranormal, se encuentra un artículo firmado por Víctor Martínez, autonombrado "ufólogo" y Fran García director de "área", la web que publica el artículo.


Las inexactitudes del artículo son numerosas, y algunas clamorosas para alguien que se supone informado sobre el caso. Por ejemplo, cuando afirman que fue Felipa, la sobrina de María Gómez Cámara, quien descubrió las caras y avisó a los miembros de la SEIP, la asociación de aficionados a la parapsicología que frecuenta Bélmez y sus caras. Como cuentan numerosos testigos, entre ellos el mismo Amorós, Felipa invitó a este a visitar la casa natal de María Gómez "a ver si encontraban algo". La primera visita a esa casa de la que se tiene noticia no encontró cara alguna, según varios relatos de testigos presenciales, como el del mismo presidente vitalicio de la SEIP, con lo que difícilmente Felipa pudo descubrir nada antes de la actuación de los aficionados a la parapsicología miembros de la asociación.


Otra inexactitud, mucho más grave, es la de acusar a Cavanilles de "calumnias", que consiste en acusar a otro de algún delito, cosa que Cavanilles no hace en ningún momento en ese artículo, pues en el peor de los casos, falsificar "teleplastias" no es delito alguno. En cambio, acusar falsamente a alguien de proferir calumnias si constituye delito denunciable.
Dice el artículo que el término "cazafantasmas" no es "ningún piropo profesional", como si la actividad de esta asociación fuera profesional en algún sentido. Por cierto, Cavanilles ha escrito en su último artículo que no consta la SEIP en el registro de asociaciones nacional o autonómico. Una nueva acusación, como la referida a los falsos títulos y colaboraciones de Amorós con determinadas instituciones públicas y privadas, que estas han negado hasta el extremo de asegurar no saber quien es ese señor. Ver aquí.

Aseguran los autores que en Bélmez se han desarrollado estudios científicos que "no han desmontado el fenómeno". No es cierto que exista un solo estudio de las caras en condiciones científicas. Pero algunos de ellos, que sin cumplir los requisitos científicos estándar cuentan con algo más de rigor que las ridículas experiencias de Bender o Argumosa- usan fenómenos parapsicológicos para probar otro fenómeno parapsicológico- han "desmontado, efectivamente, el fenómeno. Los autores, como es usual entre todos estos aficionados a la parapsicología, exigen certezas para las afirmaciones que les contradicen, pero aceptan alegremente cualquier afirmación que vaya en el sentido de la interpretación que ellos prefieren. La comisión Eridani y el profesor Viñas, mostraron cómo podría haberse realizado la imagen conocida como "La Pava" mediante sales de plata, reproduciendo públicamente rostros indistinguibles de aquél que incluían los mismos "defectos" detectables en "La Pava". Esta tiene el aspecto que debería tener de haber sido realizada por medio de esas sales y los trazos de pinceladas son evidentes para todo aquél que examine la cara sin prejuicios, y es posible calcular el calibre del pincel utilizado. Dicho sea de paso, esa imagen permanece en una hornacina de cristal y jamás permitió María Gómez un examen independiente de la misma.
La afirmación de Cavanilles acerca de las sales es legítima, no siendo un artículo científico, sino periodístico y estando basado en lo anterior.


Precisamos de largo espacio si nos proponemos detallar todas las inexactitudes y falsedades expuestas en este artículo, pero lo dicho hasta ahora, que abarca solo los primeros párrafos del artículo puede dar cuenta del contenido total de las mismas.


Hay otros aspectos dignos de ser comentados.


Por ejemplo, el evidente prejuicio de los autores- y la profunda ignorancia epistémica- respecto a ARP-SAPC que destila su artículo.
Les lleva esto a cometer lo mismo que pretenden denunciar en Cavanilles, haciendo además juicios de intención injustificables.


El extremo se alcanza cuando dan cuenta de las acusaciones, basadas en rumores y en total ausencia de pruebas- resulta cómico en este contexto de exigencia de pruebas la mención a una llamada a Carballal por parte del ufólogo para niños J.J. Benítez, asegurando que un teniente coronel del CESID (sic) le había confiado que los miembros de ARP estaban pagados por esa institución- de Manuel Carballal hacia esa asociación. No detectan aquí los autores los supuestos defectos que tanto interés tienen en destacar en el artículo de Cavanilles y que para una persona imparcial son tan llamativos. Ataques ad hominem, calumnias (estas si), y total ausencia de la menor prueba, remitiendo simplemente a rumores, entre otras "maravillas" argumentativas.


Especialmente conmovedora resulta la ingenuidad- y, suponemos, lealtad incondicional hacia Amorós- de los autores cuando descubren, sin pretenderlo, la naturaleza de aficionado de Amorós al contarnos que este dedica su tiempo libre y sus recursos personales a estas "investigaciones".

También parece ingenua la mención sobre que a Amorós le ha "costado 125 euros" cada viaje a Bélmez, como si no fuera evidente el rédito que para su "prestigio" en ese mundillo - si no has visto las caras, no puedes opinar, a no ser, claro está, que sea para decir lo bien que investiga la SEIP, pero para decir lo contrario, tienes que gastarte 125 euros- con el consiguiente incremento en cifras de ventas de libros, publicados y por publicar, presencia en tertulias radiofónicas y artículos cobrados a publicaciones.


En definitiva, estamos ante un artículo totalmente parcial, hecho en defensa de Pedro Amorós y dirigido a atacar personalmente a los que le acusan sobre la base de indicios racionales, acerca de los cuales puede existir debate, pero que, a diferencia de este artículo, no realizan aquellos menciones a rumores o ataques personales.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

No conocía esa página magufa. Que el artículo es absolutamnete parcial es evidente. Es curioso cómo los defensores del misterio desvían todo con ataques Ad Hominem y pasan por alto todas las razones expuestas para la sospecha, como si fuesen falsas por quién las aporta. ¿Que lo hace El Mundo? Pues se le vincula con ARP-SAPC y también se niegan sus informaciones. No hay peor ciego que el que no quiere ver. ¡Pobre Amorós! Con lo honrado que es mira que hacerle estas cosas...

En fin, tiene que haber de todo.

El aldeano dijo...

Asigan: obviando las incorrecciones que mencionas, mi opinión es que el artículo de Martínez y García resulta convincente... sobre todo si se "goza" de un mínimo de credulidad. Iba a extenderme sobre esta opinión aquí, pero me he puesto a dar a la tecla y me ha salido casi un artículo, por lo que me lo he llevado a mi bitácora como una nueva entrada. Saludos

Anónimo dijo...

Hola señor Asigan.

En primer lugar, gracias por invertir su tiempo no sólo leer nuestro artículo, sino también en escribir una crítica del mismo.

Que la sobrina de María no descubrió las caras, es totalmente cierto. Ella alertó a investigadores del SEIP para que acudiesen a investigar a su casa, debido, entre otras cosas, a unos extraños sueños que le habían sucedido.
Como usted puede comprobar, en un artículo anterior de “Area”, con fecha 18-10-2004, ( http://www.area-es.com/index.php?option=content&task=view&id=68&Itemid=2 ), ya decíamos que fue la SEIP (y no la sobrina de María) quien descubrió los nuevos rostros. Se trata por tanto de un error a la hora de expresarnos que se nos había pasado por alto. Ya está corregido.

Por cierto, “calumnia” no es acusar de un delito, sino que significa una “acusación falsa para dañar la reputación de alguien”, lo que puede incluir o no acusaciones delictívas o de otro tipo.

El resto de lo que escribe, es su visión negativista del tema, que por supuesto no compartimos.

Saludos.


P.D: Como ha visto, no tenemos incoveniente en corregir alguna inexactitud; denos también una prueba de fraude y de paso ya corregimos todo el articulo.


Víctor Martínez

Asigan dijo...

Hola aldeano.

Aunque pienso hacer algún comentario en tu blog sobre el asunto, quiero dejar dicho aquí que, en efecto, resulta convincente siempre que se den determinadas circunstancias. Yo pienso que los propios autores creen sinceramente lo que escriben y que son incapaces de detectar las falacias que usan. (De hecho, no hay más que leer el comentario que sigue al tuyo)El artículo de área es cuntundente, sin duda, y está bien escrito en ese sentido. Pero al menos resulta evidente, muy evidente en realidad, la contradicción que supone acusar de ilegítimo y "calumnioso" el atender acusaciones sin base y dedicar gran parte del artículo a ejercer eso mismo.

Asigan dijo...

Hola Señor Fernández.

De nada.

No hubiera estado de más alguna adenda o añadido que explicara en el propio artículo el cambio en el texto, sin necesidad de mencionar esta crítica, comprenda que alguno de sus lectores puede estar citando, o simplemente haber añadido a su "archivo mental" ese dato inexacto sin percatarse de la corrección. Pero es cosa de ustedes y sus lectores, así como la revisión de otras inexactitudes. Efectivamente, compruebo que en otro artículo anterior cuentan mucho mejor la cuestión, gracias por la referencia.

Respecto al significado de la calumnia, esa es una acepción no jurídica del término. Y en el contexto de su artículo, es evidente que nos encontramos con el contexto del derecho. Si consulta de nuevo el diccionario de la RAE, comprobará que la segunda acepción viene precedida de una abreviatura que dice "DER", y en ella se dice exactamente lo que escribí. Por si persiste alguna duda, le recomiendo la consulta a alguna página especializada en derecho. Para su comodidad, le recomiendo este enlace:

http://tinyurl.com/6j2md

Dado que la mayor parte de lo que escribo se refiere a hechos, me resulta sorprendente que diga usted que se trata de "la visión negativista" de este su humilde servidor. Y aún más que diga no compartirlos, como si algo así fuera posible.

Si desea hacer más rectificaciones, podría empezar por no recoger las acusaciones de Manuel Carballal hacia ARP-SAPC, acerca de las cuales ustedes no dan más prueba que rumores y acusaciones infundadas.

Respecto al fraude, podrían ustedes haberse quedado en negar la existencia de pruebas o, al menos, en que desconocen si existen debido a que en el artículo de Cavanilles no se ofrecen- lo cual no significa que no existan- en lugar de asumir la falsedad de las acusaciones y arremeter contra Cavanilles de la manera en que lo hacen en su artículo con alusiones personales incluidas. Ni siquiera toman en consideración la existencia de indicios, discutibles si quieren, de ello.

Como vé, hay muhco que rectificar en su artículo.

Por cierto, yo envié el anuncio de crítica como post en so foro y este no aparece. ¿Censura, olvido?

Asigan dijo...

Disculpe el error en su apellido. Rectifico, yo también, y me refiero a usted con su apellido correcto, Martínez.

Anónimo dijo...

Hola de nuevo Asigan.

>>"Respecto al significado de la calumnia, esa es una acepción no jurídica del término. Y en el contexto de su artículo, es evidente que nos encontramos con el contexto del derecho.">>

No, queda bien claro en el artículo a qué significado de "calumnia" nos referimos. Como puede comprobar, tras la palabra "calumnias" aparece entre paréntesis la frase "acusaciones falsas". (Y esto lleva así desde que se escribió el artículo).



>>"Dado que la mayor parte de lo que escribo se refiere a hechos, me resulta sorprendente que diga usted que se trata de "la visión negativista" de este su humilde servidor. Y aún más que diga no compartirlos, como si algo así fuera posible.">>

Me mantengo en lo dicho: no estoy de acuerdo con muchas cosas, como cuando cita a ARP-SAPC, habla de ingenuidad cuando mencionamos a Amorós, o intenta justificar el enorme error respecto a las sales de plata que comete Cavanilles; entre otras cosas. Aunque no voy a pasar a desarrollar todos los puntos, pues sé por experiencia que estos debates nunca llegan a ninguna parte.
Como ve, no hay tantos hechos en su crítica...

Por todo eso, y más cosas, no creo que haya nada más que rectificar en el artículo.

Ah, sobre el post que dice puso en el foro de "Area", en este mismo momento ignoro a qué se debe su desaparición, aunque en breve trataré de saberlo. Aunque eso sí, le aclaro que yo soy sólo un colaborador de "Area", y no administro la cuestión del foro. Eso sí, si quiere, puede poner todo lo que desee en el foro de mi web, sin ningún problema, aunque ya sé que no es lo mismo...


Saludos.


Víctor Martínez

Colaborador de Are@

Asigan dijo...

Hola Víctor.

Dice que el contexto del uso de calumnias en su texto no es el jurídico. ¿Puede explicarme entonces esta frase: “Se ha acusado también directa o indirectamente a la sobrina de María, la Sra. Felipa, de colaboración en delito de estafa”? No creo que sea algo trascendente ni en el artículo ni en la crítica, pero ¿de verdad pretende usted que no usaba el término calumnia acusando a Cavanilles de haber cometido un delito contra el honor de Amorós, la alcaldesa y Doña Felipa? Me resulta muy sorprendente, sinceramente.

Dígame cuales de mis referencias a ARP- SAPC no son hechos y señáleme cuales de las suyas en su artículo no constituyen juicios de intención o presunciones basadas en rumores sin pruebas. Para que ese debate concreto no sea inútil, me comprometo a añadir una adenda a la crítica señalando sus aportaciones.

En cualquier caso, dije que eran hechos la mayoría de lo escrito por mí. Me interesaba señalar, sobre todo, que con esa referencia a mi presunta “visión negativista” , hacía usted un razonamiento ajeno a mis argumentos. Que no entienden ustedes cuales son las bases teóricas del pensamiento crítico lo demuestra tanto esa mención peyorativa como su insistencia en que la mención de las sales por parte de Cavanilles precisa de certeza, en lugar de justificación epistémica.

Respecto a la “ausencia” de mi mensaje en el foro de Área, no siendo usted administrador de esa web, me basta y sobra con sus explicaciones y valoro suficientemente su invitación a los de su propia web, que- no lo tome como una amenaza - puede que acepte.

Anónimo dijo...

>>"¿de verdad pretende usted que no usaba el término calumnia acusando a Cavanilles de haber cometido un delito contra el honor de Amorós, la alcaldesa y Doña Felipa?">>

Como ya he dicho antes, en el artículo se usa "calumnias" como "acusaciones falsas". Cuando se resuelvan los juicios y demás que dicen que se preparan tras todo este tema, veremos si lo que ha hecho Cavanilles se considera un delito o no.



>>"Dígame cuales de mis referencias a ARP- SAPC no son hechos y señáleme cuales de las suyas en su artículo no constituyen juicios de intención o presunciones basadas en rumores sin pruebas.">>

Me refería a esta frase de su crítica: "Por ejemplo, el evidente prejuicio de los autores- y la profunda ignorancia epistémica- respecto a ARP-SAPC que destila su artículo."

Nada de prejuicios o ignorancias. Simplemente me parece que nadie objetivo e informado toma en serio a la gente del citado grupo; basándome para esto en multitud de cosas. Pero ya comenté que no me voy a poner ahora a debatir interminablemente, así que si quiere saber más sobre lo que realmente representa SAPC, puede leer, por ejemplo, el penúltimo enlace que damos al final del artículo, donde se exponen muchas de las razones por las cuales la SAPC es de todo menos lo que quiere aparentar ser. Así me ahorro repetir lo que ya dicen otros, como en ese caso Carballal.

Vïctor Martínez
Colaborador de Are@

Asigan dijo...

Hola Victor.

Pues lamento decir que, en vista de la cita que usé de su artículo en la que se hablaba específicamente de acusación de delito con respecto a los artículos de Cavanilles, y a falta de respuesta concreta a ello, mantendré esa cuestión sin alterar.

Me cita usted el artículo de Manuel Carballal cuando considero en el texto que ese es, precisamente, el mejor ejemplo de prejuicio evidente al dar cabida a una cuestión que es la que critican ustedes con respecto a Cavanilles. Ni una, ni una sola de las acusaciones de Carballal se sostienen más que en rumores y en juicios de intención, muy semejantes a los suyos propios. En su día- el asunto es muy viejo ya- se le demandó a Carballal pruebas de lo afirmado. Por supuesto, sin resultado alguno. Carballal, en un remedo de las mejores actuaciones de J.J. Benítez, vociferó y gesticuló para su público prometiendo unas pruebas de lo dicho, que por supuesto, jamás mostró. Si eso mismo les parece una situación denunciable en el caso de Cavanilles, ¿Qué otra cosa que un prejuicio ciego puede ocultarles lo que están haciendo?.

Otro ejemplo es su afirmación de que nadie informado puede, desde la objetividad tomar en serio a esos señores. Es una lástima que su fuente de información sea Carballal, en lugar de la UNESCO, el Centro de Astrofísica de las Canarias o las diversas universidades de todo el mundo donde los miembros de ARP-SAPC prestan sus servicios como docentes, investigadores o asesores. Pero en todo caso, no son esos señores quienes deben ser tomados en consideración, sino sus argumentos. ¿Existe una explicación además del prejuicio desinformado e ignorante? ¿Debemos preguntar por cuantas personas le toman a ustedes en serio y la credibilidad que merecen quienes lo hagan antes de molestarnos en examinar lo que escriben o tal vez debemos atender a lo que escriben?

Lamento oír que considera todo esto una pérdida de tiempo. Sobre todo porque usted no me conoce ni sabe hasta donde podemos llegar y cómo podemos hacerlo. Tal vez no sea prejuicio tampoco, ya me lo dirá usted.

Anónimo dijo...

Hola Asigan.

Esta será mi última respuesta. Es cierto que no le conozco, y muy probablemente el debate seguiría igual de educadamente que hasta ahora, pero ya he participado en muchos debates de este tipo, y me parece que no hay nada nuevo que aportar, aunque podríamos seguir dando argumentos sobre SAPC, Cavanilles, etc; seguramente todos ellos ya leídos mil veces en otros sitios. Yo tengo mi opinión y usted la suya.

Así que por último, una aclaración: para comentar todo lo que he dicho sobre SAPC (tanto aquí como en el artículo de Area) no me baso sólo en Carballal (que sabe más de estos temas que por ejemplo la UNESCO) como fuente, por supuesto, aunque sí tengo opinión muy parecida, y por eso le dije antes que no era cuestión de repetir las mismas cosas.
Por tanto, esa opinión la he forjado tras leer y escuchar prácticamente todo lo que escriben estos señores, y para alguien informado en estos temas, como dije, un buen porcentaje de lo que dicen (aunque no todo) es negativismo puro, y sobre todo ocultación de datos en muchos casos, ya sea por indocumentación (normal en gente que no investiga y escribe lo que dicen otros no-investigadores) o conscientemente. De escépticos y científicos tienen muy poco...
Aclaración hecha.

Por supuesto, seguiré visitando su web.

Saludos.


Víctor Martínez
Colaborador de Are@

Anónimo dijo...

Se me olvidaba Asigan: su post ha sido repuesto en el foro de Are@.

Saludos.

Víctor Martínez

Bitacoras.com dijo...

Hemos agregado la bitácora al canal Ciencia

Un saludo

Asigan dijo...

Hola Victor.

Naturalmente, es usted muy libre de efectuar cuantos comentarios estime oportunos y en la misma medida lo es para dejar de hacerlos. Me complace leer que seguirá visitando este lugar en el que siempre será bienvenido, así como cualquier comentario a escritos presentes o futuros.

Agradezco su notificación de que el post original de anuncio de crítica ha sido incluido en los foros de Área así como toda gestión de cualquier carácter que usted haya realizado en ese sentido y, en general, su amable presencia en este lugar.


Dudo que el señor Carballal tenga mejor información acerca de la calidad científica del trabajo de una determinada persona que desarrolla su labor profesional en una determinada institución- en este caso la UNESCO- que la propia institución. En todo caso, la única fuente de la que el señor Carballal puede obtener esa información de manera rigurosa es de la propia UNESCO, y no está de más que uno realice su propia investigación sobre todo cuando lo único que el informante secundario ofrece son meras aseveraciones no documentadas en modo alguno. Recordemos que el señor Carballal carece de competencia científica adecuada para juzgar por sí mismo ese extremo, que se refiere a la calidad del trabajo científico de esos señores.

Pero en todo caso, de nuevo se insiste en calificar a las personas en lugar de a sus argumentos. Ya me gustaría conocer casos concretos de ocultación de datos- que solo puede obedecer a una intencionalidad, el desconocimiento no es ocultación- y la razón por la cual usted- y muchas personas como usted- insisten en negar la capacidad de crítica de una investigación presentada en público si no se realiza a su vez una investigación. Permítame un ejemplo. El caso de acusación contra una persona- en el ámbito judicial, pero perfectamente extensible a otros ámbitos, pues en todos esos casos hablamos de extracción de conocimiento- se realiza tras una investigación por la parte acusadora- o así debiera ser-. Muchas personas, en realidad todas las que tengan acceso al informe que la describa, pueden encontrar en ella inconsistencias, contradicciones o bases poco sólidas y sobre ello emitir un juicio desfavorable para la investigación. Nada obliga a esas personas a realizar la misma investigación sobre el caso, ya que no se trata de ofrecer un culpable alternativo, labor que uno afronta si su interés su tiempo o su competencia lo permite, sino una visión crítica sobre las argumentaciones ofrecidas públicamente

Argumentar que la persona que detecta algún tipo de fallo lógico o inconsistencia de cualquier clase no es rigurosa porque no ha realizado a su vez una investigación o porque no necesita levantarse de su sillón para detectarla, resulta algo débil, en mi opinión. Sobre todo cuando eso es todo lo que se dice o solo se añade que esas personas son de tal o cual manera. Nunca he encontrado en las personas que así razonan una indignación semejante cuando las críticas son favorables. Nunca he oído decir a nadie que no puede alabarse la labor de Don Manuel Carballal, por ejemplo, a no ser que uno realice a su vez una investigación y se levante de su sillón. Si no me equivoco, usted realiza alguna recensión de investigaciones publicadas que no ha realizado usted personalmente, sin embargo expresa usted su opinión sobre ellas. ¿Por qué no puede otra persona hacer lo mismo aunque su juicio sea negativo? Incluso en algunas de ellas se refiere a las personas, como en el caso de Vicente Ballester Olmos. ¿Por qué esa misma cuestión, por el hecho de que el juicio emitido no sea favorable a sus tesis, expresa falta de rigor científico?