viernes, enero 07, 2005

Comandante Clomro y escepticismo.

El Comandante Clomro es un peculiar contactado argentino. Afirma ser un extraterrestre que ocupa su actual cuerpo cuando lo abandonó su propietario original a la edad de 23 años. Durante años perteneció a Lineamiento Universal Superior (LUS) una secta ufológica que acabó con sus líderes acusados de asesinato, y con un mensaje que, en su esencia, conserva Clomro. En su imagen pública aparece con uniforme paramilitar y un pasamontañas y gafas oscuras que ocultan su rostro. Se dice en lucha contra una conspiración mundial o galáctica que pretende ocultar la verdad sobre la existencia de extraterrestres. Entre sus fuentes declaradas, se encuentran los escritos más delirantes de J.J. Benítez o Von Daniken, la Biblia, Heráclito o Baudelaire. Sus muchos escritos pueden encontrase por toda la red Internet y en sus muchas páginas personales, entre las cuales se encuentra “La red internética de información del Comandante Clomro”, con referencias a todas ellas.

Comentaré un artículo de Clomro titulado
“Ufología, escepticismo e ignorancia” que, aunque en el enlace que ofrezco aparece con fecha del 22 de agosto del 2001, parece originalmente escrito en el día 11 de noviembre de 2000.

Pretende el artículo establecer que el escepticismo es una actitud subjetiva, que compara con la ignorancia, que respeta como tal actitud personal, pero que considera ilegítima tanto en la ufología como en la ciencia.

Dice Clomro que, muy por encima de los escépticos que no creen en ovnis, o de los ufólogos que no creen a los contactistas, resulta sorprendente que existan ufólogos que no crean en los ovnis. Se refiere a aquellos que, como la Fundación Anomalía, estudian los ovnis como fenómeno social o psicológico.

Achaca esto Clomro al escepticismo de esos, para él, falsos ufólogos sin más explicaciones. No queda claro, por tanto, si Clomro considera que el fenómeno Ovni puede o no ser abordado desde la perspectiva sociológica o psicológica, o incluso antropológica, sin ser necesariamente escéptico o incrédulo respecto a la naturaleza extraterrestre del mismo. Pero parece que solo se es falso ufólogo si no crees que los OVNIs sean ingenios extraterrestres. Tampoco puedes ser un buen ufólogo si, a pesar de creer en la hipótesis extraterrestre, piensas que las abducciones pueden tener explicaciones triviales, comparadas con la hipótesis del secuestro alienígena:

“Abducciones, por ejemplo, son vistas, por esta clase de ufólogos, como producto de traumas o situaciones intramentales de las presuntas "víctimas" de los "ilusorios" secuestros alienígenas.”

Piensa Clomro que el escepticismo es la otra cara de la credulidad. Que mientras esta acepta acríticamente y sin examen todo lo que se dice en Ufología, el escepticismo lo niega de la misma manera.

Por ello asegura el “comandante” que el escepticismo no tiene lugar en la ufología, como no lo tiene la credulidad, y lo extiende a la Ciencia. Los escépticos, como los crédulos, son para Clomro “infiltrados” en la ufología, debido a que es “una disciplina tan expuesta a ser invadida por gente que no respeta las premisas necesarias para cumplir eficientemente su actividad.”. Todos estos “falsos ufólogos” aprovechan para su infiltración “que no hay matriculación, colegiación ni control alguno para calificar idoneidad.” No explica Clomro cómo podemos juzgar, ante esta situación, su propia “idoneidad” como ufólogo.

Se trata, evidentemente, del desconocimiento o la manipulación de lo que es el escepticismo y la propia ciencia, en una maniobra que trata de colocar a la ufología más delirante, incluido el contactismo que él mismo representa, en una situación de igualdad con la ciencia. Y pretende hacerlo ilegitimando el papel del escepticismo en la ciencia, para extenderlo a la ufología. Clomro no descuida que sin el escepticismo cunde el peligro de la credulidad, y advierte contra ella, pero no define esta con más precisión que una referencia a “cuando un creyente (…) acepta lo falso sin ponerlo en duda” y otra bastante vaga a la necesidad de verificación de las afirmaciones, sin una mención de los criterios que lo permitan ni un análisis de las consecuencias que tiene rechazar la credulidad. Seguramente, porque esas consecuencias llevan directamente al escepticismo, y no a la postura que el pretende defender. Así, se limita a una descalificación superficial de la credulidad y arremete contra el escepticismo.

Para Clomro, la ciencia nunca duda. No cree ni deja de creer:

“(La ciencia)…es una herramienta cuyas tres respuestas posibles con respecto a la existencia o inexistencia de algo por lo que se indague, son: comprobación de existencia, comprobación de inexistencia, y no comprobación ni negación de existencia o inexistencia. En esta tercera posibilidad, el escepticismo no tiene cabida. No cabe la incredulidad ante lo que no puede comprobarse o negarse. Sólo cabe la ignorancia. Un escéptico dice: "no creo". Un ignorante dice: "no sé". No creer, significa creer inexistente algo. No saber, significa no creer existente ni inexistente algo.”


Clomro limita el escepticismo a una respuesta que consiste en negar existencia cuando la situación epistémica es la que describe en tercer lugar en este párrafo, la indecisa.
En una hábil maniobra o en una manifiesta demostración de ingenuidad, Clomro ignora la segunda situación y aprovecha para situar a las afirmaciones de la ufología, al menos aquellas que él apoya y divulga, en una situación acerca de la cual, todo lo más, debemos suspender el juicio.

Pero el escepticismo no solo niega ciertas cosas, además recomienda la suspensión del juicio, hasta el punto de ser esta una de las características definitorias del propio escepticismo. Una suspensión que se justifica en la ausencia de datos que puedan justificar las afirmaciones positivas acerca de existencia y que, por tanto, autoriza el ataque contra esas afirmaciones.

La afirmación de Clomro acerca de ser un extraterrestre encarnado en un cuerpo humano, por ejemplo, no ha sido ni, probablemente, pueda ser verificada. Para el “comandante”, la situación debiera entonces ser la de la tercera de sus descripciones, y lo legítimo sería, por tanto, manifestar ignorancia sobre esa cuestión. El escéptico, según Clomro, no adopta esa postura legítima y la sustituye por otra que se corresponde con la segunda de ellas, cuando la situación epistémica aconseja la tercera.


Es evidente que el mismo Clomro no hace nada parecido a lo que recomienda a los demás, sino que apuesta decididamente por la primera, como la mayoría de los "ufólogos auténticos”, según su descripción, y su postura es la de afirmar que todo ello está más que comprobado. De no ser así, de no ser Clomro y sus “fuentes” – Benítez y Daniken, por ejemplo- unos claros defensores de la verdad de la hipótesis extraterrestre, entrarían en la categoría de “infiltrados en la verdadera ufología” acerca de la cual se muestra tan crítico.


Y esto es lo que nos lleva a la postura real del escéptico, la de negar que esas afirmaciones sean legítimas en modo alguno. Porque la situación real es que algunas personas, “verdaderos ufólogos”, según Clomro, nos bombardean con afirmaciones y supuestas pruebas acerca de la incuestionable verdad de la existencia de extraterrestres y sus visitas a nuestra planeta, de secuestros y experimentos, de conspiraciones para ocultarlo, y de toda la manida imaginería ufológica que “dan por cierto sin verificación alguna.”, por usar la expresión de Clomro para explicar qué son los crédulos. Porque esa es su verdadera postura, la de crédulo.

El escéptico no se enfrenta a una situación de indeterminación ante la que adopta una postura de negación. El escéptico enfrenta afirmaciones de existencia que no son legítimas y que, por tanto, debe negar. No se opone, en principio, a la posibilidad de la existencia de esos fenómenos, sino a la afirmación de que son reales, que es lo que realmente hacen Clomro y otros como él.

Porque resulta bien distinto examinar la posibilidad teórica de que algo así suceda y hacerlo con las afirmaciones de que, efectivamente, es un suceso.

Respecto a la segunda, el escéptico niega. Niega con toda la fuerza con la que, en la ciencia y a pesar de lo que Clomro dice, se niega siquiera consideración a hipótesis o explicaciones que adoptan formas que huyen de su verificación, que se refugian artificial y falsamente en una descripción de la tercera situación que mencionaba Clomro.


Y respecto a la primera, respecto a la posibilidad de la ocurrencia de esos fenómenos, la postura escéptica está más que legitimada y es también corriente en ciencia. Y a eso se refiere Carl Sagan en la frase que cita Clomro para negarla en su artículo. El científico, para serlo de manera eficaz, ha de ser escéptico. Porque la posibilidad de la ocurrencia y mera existencia de determinados fenómenos no es una cuestión que afecta a un campo exclusivo del conocimiento, manteniendo aisladas sus consecuencias respecto a otros aspectos de la realidad.

Que Clomro pueda comunicarse telepáticamente con seres extraterrestres, que sea un extraterrestre encarnado en un cuerpo humano y que exista una conspiración galáctica, tiene unas consecuencias que alteran radicalmente nuestro conocimiento de algunos aspectos muy importantes de la realidad. Y de la misma manera que se justifica el escepticismo que un científico pueda mantener acerca de una explicación de la existencia de las estaciones climáticas por medio de una hipótesis que afectara a la realidad de la inclinación del eje de la Tierra, negándola, el escéptico tiene justificada su propia postura respecto a cuestiones que no afectan menos a otros aspectos de la realidad cuya situación, en la descripción del párrafo de Clomro, es claramente la de la primera de ellas: “comprobación de existencia”. Ante esa situación, afirmaciones que las desafían merecen todo el escepticismo del mundo.

Clomro falla en la descripción de la postura escéptica, en la de la legítima ante distintas situaciones epistémicas, en la suya propia y, en general, ante prácticamente todo lo que aborda en este artículo.

12 comentarios:

El Escéptico Cristiano dijo...

Acabo de leer tu post sobre el "comandante Clomro". La verad me sorprende, he visto su página superficialmente y me pareció que era una broma, no creí que pudiera estar hablando en serio.

Pablo Echenique Robba dijo...

Tú análisis es perfecto. Pero, ¿no esperabas que Clomro fallase argumentativamente antes de hacer un análisis minucioso de su discurso? No estoy seguro de que sea bueno para el mundo que gente inteligente y válida pierda su tiempo con charlatanes absurdos. Como gimnasia mental, está bien. Como demostración de honestidad (aplico el mismo nivel de atención a Clomro que aplicaría a un artículo de Einstein), también es correcto. Pero, ¿es fructífero? Está claro que la gente que cree que Clomro dice la verdad, lo cree A PESAR de la lógica y no gracias a ella. Nadie que crea en Clomro leerá tu post y verá la luz. Cada persona ELIGE lo que quiere creer y se sitúa en el círculo de personas que apoya sus creencias y que les dan palmaditas en la espalda.

Hay una pregunta que me interesa más acerca de Clomro que la pregunta ¿se equivoca? (cuya respuesta sé que es sí), es la pregunta de ¿por qué dice lo que dice? ¿se lo cree? ¿es un charlatán que sabe que es falso y que obtiene beneficios? si se lo cree, ¿qué pasa? ¿ha grabado esas chorradas en su mente a fuerza de querer creerlo o sufre alucinaciones?

Un saludo.

Asigan dijo...

Pablo,

Gracias por los elogios.

Muchas personas andan intentando hacerse una opinión acerca de Clomro y lo que dice. Solo trato, humildemente, de proporcionar una clave más para esos indecisos.

Personalmente, creo que Clomro es un charlatán. Puede que sea un creyente sincero en la existencia de visitas extraterrestres, pero el resto es teatro, en mi opinión.

Pablo Echenique Robba dijo...

Yo no puedo evitar preguntarme por el mecanismo de la creencia. ¿Cómo cree? ¿Qué razones se da a sí mismo?

Y la parte del teatro me hace preguntarme ¿qué beneficio obtiene?

Anónimo dijo...

EL FENÓMEMO OVNI ES SECUNDARIO EN RELACION AL MENSAJE DE CLOMRO. No es importante el mensajero sino el mensaje. El personaje Clomro (Claudio Omar Rodriguez) es patético pero su esfuerzo interesante de divulgación del mensaje conspirativo es válido y necesario. No se queden con el fenómeno de ver lucecitas en el cielo y seres alienígenas, eso no sirve. Es la pantalla que esconde la verdad sobre que somos, porqué estamos aqui y hacia donde podremos ir si tenemos agallas.

Flor de loto8 dijo...

"No es importante el mensajero sino el mensaje."

retomo las palabras del anterior firmante porque pienso que es necesario tenerlas en cuenta... de alguna manera todos somos mensajeros para quienes quieran escucharnos...

"Cantaré mi canción para los eremitas solitarios o en pareja; y a quien todavía tenga oídos para oír cosas inauditas, a ése voy a abrumarle el corazón con mi felicidad.

Hacia mi meta quiero ir, yo continúo mi marcha; saltaré por encima de los indecisos y de los rezagados. ¡Sea mi marcha el ocaso de ellos!." Zaratustra

Dra. Carolina Castiñeira dijo...

En mi calidad de representante legal de Lineamiento Universal Superior Asociación Civil sin fines de lucro, lo insto para que en perentorio plazo de 72 horas proceda a eliminar la falsa información que Ud., brinda a nivel mundial respecto de mi representada de http://paranormalidades.blogspot.com/2005/01/comandante-clomro-y-escepticismo.html sitio del cual son responsables.
A saber, esta asociación no es un grupo religioso, ni secta, no existe liderazgo, sino que posee una Comisión Directiva y una Asamblea conforme lo manda la ley. A más abundamiento remítanse a observar el Estatuto, que es de conocimiento público por encontrarse inscripto en el Registro de Personas Jurídicas.
Por su lado destaco que tampoco existen líderes acusados de asesinato.
Sepa que caso contrario nos veremos en la obligación de iniciar acciones legales, tendientes a la eliminación de la información defectuosa que Ud. brinda, y a reclamar los daños y perjuicios que su accionar están causando a mi representada.
Ante cualquier eventualidad solicitamos se comunique con nuestra letrada, Dra. Carolina Fernanda Castiñeira (54) 011-47397987.
Atte.

Anónimo dijo...

Defines a CLOMRO como "charlatán", pues bien, ¿cual es tu definicion de "charlatan"? Seria de gran ayuda para este debate poner los conceptos en su justo lugar, por tanto partiré de la base y a riesgo de equivocareme, q tu deficion de charlatán q expone el diccionario de la real acade....si nos adscribimos a los metodos de falsabilidad o veracidad en los eneunciados propuestos por WITTGENSTEIN, CLOMRO verbeliza sin sentidos, tal vez es lo unico q podriamos concluir desde la postura analitica, mas la definicion de "charlatán" me resulta literaria, casi romantik.

Para mi clomro está al nivel de un OSHO, rEVERENDO mOON, de un vendedor de seguroS o un maestro de escuela, con esto digo q el tipo representa una observacion del sistema social, presenta una descripcion tan falsa y tan valida como la q puede dar cualquiera.

Anónimo dijo...

Soy Juan Carlos. Vivo en la ciudad de La Plata y este hombre es un enfermo mental, el padecimiento de cuya familia conocemos bien los amigos de su madre.
Lleva años de tratamiento psiquiátrico y no es más que un pobre hombre.
Es increíble que el uso de internet de lugar a que un paciente psiquiatrico hable grandes disparates y que sean comentados y difundidos así, como si no lo fueran.
Opino humildemente que harían mejor en ocuparse en difundir cosas ejemplares y buenas, o adelantos científicos, o poner videos de bellos lugares, antes que difundir esto que puede ser creído por gente ignorante o desesperada. Gracias.

Lázaro dijo...

Soy Juan Carlos. Vivo en la ciudad de La Plata y este hombre es un enfermo mental, el padecimiento de cuya familia conocemos bien los amigos de su madre.
Lleva años de tratamiento psiquiátrico y no es más que un pobre hombre.
Es increíble que el uso de internet de lugar a que un paciente psiquiatrico hable grandes disparates y que sean comentados y difundidos así, como si no lo fueran.
Opino humildemente que harían mejor en ocuparse en difundir cosas ejemplares y buenas, o adelantos científicos, o poner videos de bellos lugares, antes que difundir esto que puede ser creído por gente ignorante o desesperada. Gracias.

Juan Carlos, qués es una enfermedad mental, lo que para alguien puede ser una enfermedad mental para otro no...Quien dice eso, un psiquiatra? Sabes cuantos psiquiatras enfermos mentales hay que diagnostican a personas con transtornos como enfermos mentales? Que tipo de problemas le trae a su familia Clomro? Verguenza? Le quita dinero? Me gustaría que aplíes tus conocimientos sobre este caso para el beneficio de todos. Si quieres puedes contactarme a levantate_y_anda@hotmail.com

Clomro dijo...

jajajajaja, Juan Carlos uno de "los amigos de mi madre", que cuando Lázaro le pidió que amplíe sus conocimientos sobre este caso, no pudo aportar NADA porque su acusación es FALSA: jamás estuve en tratamiento psiquiátrico (lo cual no es ningún mérito, por cierto, pues a más de uno puede que nos viniera bien un terapeuta).
Con respecto a la polémica del escepticismo, y la suspensión del juicio y demás, sigan con ella si les parece, ahí se las dejo tal cual la dejé abierta sin necesidad de agregar nada.

Clomro dijo...

En cuanto a que el LUS acabó con sus líderes acusados de asesinato, en primer lugar no acabó, porque siguió, y en cuanto a la acusación de asesinato, fue declarada como falsa en los tribunales, cuando dejó de ser necesario tener chivos expiatorios, desde que se encontró a los verdaderos asesinos. Eso puede constatarse con sólo acceder a los datos jurídicos mediante el Google.